Phil Collins rompió su perfil bajo con una intervención en BBC Breakfast, donde ofreció un parte médico alentador y no descartó volver a los escenarios. El músico británico, de 75 años, que dejó las giras tras la última gira de Genesis en 2022, reconoció una mejora notable en su salud en los últimos meses, aunque evitó hacer promesas.
“Ahora me siento más sano que en bastante tiempo”, dijo Collins. “Los últimos 18 meses han estado bien. Antes de eso, no tanto”.
Relató que sufrió múltiples problemas de salud que se acumularon: heridas recurrentes en la rodilla que requirieron cinco operaciones por infecciones y roturas; y una lesión de columna de 2007 que dañó nervios y provocó un “pie caído”, lo que hoy le obliga a desplazarse con muletas u otros apoyos. También admitió complicaciones renales vinculadas a un consumo excesivo de alcohol en el pasado: “Probablemente estaba bebiendo demasiado… mis riñones estaban dañados”, declaró a Entertainment Weekly en enero.
Collins subrayó que, pese a la mejoría, prefiere ser cauto respecto a cualquier posible regreso en vivo.