Realista pero a la vez exhalando positividad. Así se mostró el técnico del Dreamland Gran Canaria, Jaka Lakovic, quien no tuvo ambages en reconocer que «lo más probable es que no estemos en la Copa, uno de los torneos más bonitos de Europa», si bien insistió en la necesidad de resetear y de «concentrarnos en el siguiente encuentro -en este caso, el sábado a las 19.00 horas ante el Hiopos Lleida- para fortalecernos y estar más unidos».
«Estamos jodidos por ello, porque es una pena, pero no debería afectarnos en nuestro día a día. Al revés, deberíamos sacar de esto lo más positivo para revertir la situación», insistió.
De cara al choque frente al conjunto ilerdense, el técnico esloveno señaló como único contratiempo «un leve esguince que ha sufrido el martes Pierre Pelos, que no ha podido entrenar todos los días, pero ya ha podido hacer algunas cosas en los últimos entrenamientos; vamos a ver mañana».
Sin embargo, la noticia «más positiva» para el equipo insular es el retorno del base Carlos Alocén, que ya estuvo en la convocatoria de Zaragoza aunque no disputó de minutos ante el Casademont: «Esta entrenando al cien por cien y está a plena disposición para ayudar al equipo. Es una gran noticia pero hay que tener paciencia, porque no podemos olvidar que lleva un año sin jugar».
A su juicio, «incorporamos a un jugador que debe ser importante para nosotros pero, al mismo tiempo, hay que mirar el tema de rotaciones, minutos, roles… eso será un poco más complicado para mí. Es fantástico tenerlo ya pero si pensamos que, de golpe, es la solución, cometeríamos un error «.
Enfrente tendrá a un rival que aterriza en la isla con dos viejos conocidos de la afición amarilla: Oriol Paulí y John Shurna. Para Lakovic, que conoce muy bien al norteamericano con pasaporte lituano, al que dedicó un buen número de elogios: «Vuelve un campeón. Una persona que ha sido como un faro para nosotros, tanto dentro como fuera de la pista. Creo que se merece todo lo que le podemos ofrecer, porque es una persona maravillosa y un gran jugador, muy importante para este club en los últimos años», añadió.
En su opinión, el choque ante el Hiopos supondrá medirse «a un baloncesto agresivo, sobre todo en la parte defensiva, con jugadores de mucha importancia e impacto en ataque como Walden, Batemon o Goloman. Tendremos que hacer las cosas con máxima intensidad para optar a la victoria».
Un triunfo podría apurar una onírica posibilidad copera, aunque ya el Gran Canaria ya piensa en mejorar guarismos de cara a la segunda fase.
