Entre los cientos de asientos contables de la Tesorería General del Estado analizados por Diario Rombe, dos registros destacan por la regularidad de los pagos y por estar vinculados al mismo ámbito de actuación: el Ministerio de Sanidad y Bienestar Social. Los beneficiarios son la mercantil Forokosa GE, S.L. y la propia Mónica Okomo Nguema. Ambos aparecen asociados al código de gasto económico correspondiente al departamento que ella misma controla durante años desde distintos cargos de responsabilidad y en el que, desde 2026, ocupa el cargo de secretaria de Estado de Planificación e Información Sanitaria.
La coincidencia resulta especialmente significativa. Mónica Okomo Nguema no solo ha desempeñado algunas de las funciones de mayor influencia dentro del sistema sanitario ecuatoguineano, sino que, al mismo tiempo, figura como beneficiaria de fondos públicos tanto a través de una empresa de su propiedad como a título personal.
Los registros mercantiles consultados por Diario Rombe muestran que Forokosa GE, S.L., constituida en 2015, pertenece a Mónica Okomo Nguema y a su hijo, Arnold Fortunato Oyono Okomo. La sociedad tiene por objeto la gestión inmobiliaria, el suministro de bienes y servicios y la fabricación de productos de limpieza para uso institucional.
La documentación oficial consultada por este medio revela, además, que la actividad de Forokosa GE, S.L. iba más allá del arrendamiento de inmuebles. Entre los expedientes administrativos figura una solicitud para la formalización de un contrato de arrendamiento a favor de la empresa. Asimismo, con fecha 13 de octubre de 2020, la mercantil aparece en la tramitación de la ejecución de las obras de construcción de los muros de los cementerios de Nkimi, Ebang y Nbon Andom, un proyecto valorado en 402.744.000 francos CFA. Estos documentos ponen de manifiesto que la empresa mantenía relaciones contractuales con distintas administraciones públicas, participando también en actuaciones financiadas con recursos del Estado.
Los registros contables de la Tesorería General del Estado reflejan, además, que el Ministerio de Sanidad y Bienestar Social transfería mensualmente 4.050.000 francos CFA a Forokosa GE, S.L. en concepto del alquiler de un inmueble situado en Bata. El importe se abonaba de forma periódica mediante transferencia a una cuenta bancaria de la empresa abierta en BANGE.
Pero los desembolsos no terminaban ahí. La documentación analizada por Diario Rombe muestra que el mismo Ministerio de Sanidad ordenaba, además, una segunda transferencia mensual de 3.600.000 francos CFA directamente a nombre de Mónica Okomo Nguema. En este caso, el concepto correspondía al arrendamiento de otro inmueble ubicado en Mongomo, bastión político de la familia Obiang. El pago se ingresaba en una cuenta personal abierta igualmente en BANGE.
En conjunto, los documentos describen un esquema en el que el Ministerio de Sanidad destina recursos públicos tanto a una empresa propiedad de Mónica Okomo Nguema como a ella misma en calidad de arrendadora particular, al tiempo que la sociedad aparecía vinculada a otros expedientes y proyectos financiados por la Administración. La simultánea condición de alto cargo del sistema sanitario, propietaria de una empresa contratista y perceptora directa de fondos públicos plantea evidentes interrogantes sobre la separación entre el ejercicio de responsabilidades públicas y los intereses patrimoniales privados.
De los pagos públicos en Guinea Ecuatorial al patrimonio inmobiliario en España
El mismo año en que se constituyó Forokosa GE, S.L. en Guinea Ecuatorial, Mónica Okomo Nguema y su hijo, Arnold Fortunato Oyono Okomo, ampliaron su actividad empresarial a España. En 2015 registraron Forokosa S.L., una sociedad domiciliada en la calle José Cadalso, número 17, de Torrejón de Ardoz (Madrid), con un capital social de 422.169 euros y un objeto social centrado, entre otras actividades, en el alquiler de toda clase de bienes inmuebles.
La constitución de la sociedad fue tramitada por el despacho español L&S Abogados, S.L.P., el mismo bufete que intervino en otras operaciones vinculadas al entorno de la familia Obiang. Entre ellas figura la venta de la aeronave de Ceiba Intercontinental atribuida a Ruslán Obiang, así como la gestión societaria de Fimac Services, S.A., empresa estrechamente vinculada a Mónica Okomo Nguema e Ignacio Nzie Bico Etunu, conocido como «Chikinene», actualmente en prisión por su implicación en el denominado caso TDT.
La consulta realizada por Diario Rombe al Índice Central de la Propiedad en España revela que Forokosa S.L. figura como titular de siete bienes inmuebles repartidos entre las comunidades de Madrid y Valencia. El patrimonio está integrado por dos viviendas adosadas en Santos de la Humosa (Madrid), una vivienda adosada en Boadilla del Monte (Madrid), un piso en Torrejón de Ardoz (Madrid), un piso en Puig (Valencia), un trastero en el mismo municipio y una plaza de garaje en Valencia.
La documentación mercantil también pone de manifiesto que la sociedad dejó de cumplir con una de sus principales obligaciones legales. Desde su constitución en 2015, Forokosa S.L. únicamente ha depositado sus cuentas anuales hasta el ejercicio 2021. La legislación mercantil española obliga a todas las sociedades, incluso a las que no desarrollan actividad, a presentar sus cuentas cada año ante el Registro Mercantil. El incumplimiento prolongado de esta obligación puede acarrear importantes consecuencias legales y administrativas, entre ellas el cierre registral de la sociedad y la imposición de sanciones económicas.
Pese a ello, las últimas cuentas depositadas permiten conocer parte de la dimensión de su patrimonio. Según la información financiera correspondiente al ejercicio 2021 a la que ha tenido acceso Diario Rombe, Forokosa S.L. declaraba activos inmobiliarios en España valorados en 1.245.482,71 euros, una cifra que evidencia la consolidación de un importante patrimonio inmobiliario mientras, en Guinea Ecuatorial, los registros de la Tesorería General del Estado muestran pagos periódicos tanto a la empresa de la familia como directamente a Mónica Okomo Nguema.
El paraíso inalcanzable de los pobres mentales
Guinea Ecuatorial se encuentra al borde del colapso económico. Teodoro Obiang Nguema y su familia lo saben. Mientras tanto, miles de trabajadores de empresas públicas y privadas siguen sin cobrar los ya de por sí miserables salarios que el Estado les adeuda. Quienes finalmente reciben su sueldo lo hacen, en muchos casos, con retrasos que superan los seis meses. Como si esa situación no fuera suficiente, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) continúa obligando a funcionarios, empleados de empresas públicas y trabajadores del sector privado a entregar el 3 % de sus salarios como contribución al partido.
La situación resulta todavía más dramática cuando muchos trabajadores descubren que las empresas para las que han trabajado durante meses o incluso años tampoco ingresaron al Instituto Nacional de Seguridad Social (INSESO) el 4 % de las cotizaciones que les fueron descontadas de sus nóminas. Es decir, se les retuvo ese dinero, pero nunca llegó a las arcas de la Seguridad Social, dejándolos sin la protección a la que tenían derecho.
La realidad, sin embargo, es muy distinta para la familia de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y Constancia Mangue Nsue Okomo. Mientras la inmensa mayoría de los ecuatoguineanos sobreviven entre salarios impagados, desempleo y pobreza, el clan presidencial ha construido un patrimonio multimillonario desde el descubrimiento del petróleo, a mediados de la década de 1990. Una realidad que la exembajadora de Guinea Ecuatorial en España, Purificación Angue Ondo, resumió con una reveladora confesión sobre las instrucciones que Obiang dio a su círculo más cercano:
«Obiang nos dijo —refiriéndose a sus allegados— que nadie se duerma. Que todo el mundo aproveche el dinero que caiga en sus manos, porque el petróleo es un producto perecedero. Algunos tienen empresas, otros tienen sus fincas».
La entonces embajadora añadía sin ningún reparo:
«Sabemos que el petróleo va a terminar. Y lo peor es que se acabe como muchos de nuestros hermanos, que se han quedado sin carreteras, sin casas, sin nada y sin petróleo».
A pesar de ello, Teodoro Obiang continúa presentándose públicamente como un supuesto defensor de la lucha contra la corrupción, acusando una y otra vez a sus propios ministros y colaboradores. Omite, sin embargo, un hecho esencial: fue él quien instauró un sistema en el que el saqueo de las arcas públicas se convirtió en un mecanismo de enriquecimiento para su propia familia y su entorno.
Mientras el primer ministro, Manuel Osa Nsue Nsua, impone recortes presupuestarios y medidas de austeridad alegando una crisis económica que solo padecen los ciudadanos, el clan Obiang mantiene un nivel de riqueza difícilmente explicable por vías legales. Los registros contables de la Tesorería General del Estado constituyen la prueba documental de aquella frase pronunciada por Purificación Angue Ondo: «Algunos tienen empresas». Son precisamente esas empresas las que aparecen una y otra vez como beneficiarias de millonarios contratos públicos y pagos con cargo al erario, utilizados para justificar la salida de fondos públicos hacia cuentas y patrimonios privados.
Los registros contables de la Tesorería General del Estado ofrecen, además, una respuesta a una pregunta que millones de ecuatoguineanos llevan décadas haciéndose: ¿cómo es posible que un país rico en petróleo mantenga a una población de menos de dos millones de habitantes sobreviven con menos de tres dólares al día, aproximadamente 1.800 francos CFA?
En un Estado con instituciones independientes, mecanismos eficaces de control y una ciudadanía protegida por la ley, una situación de estas características que está publicando Diario Rombe habría desencadenado investigaciones, responsabilidades políticas y procesos judiciales hace mucho tiempo. Ningún gobernante tiene derecho a apropiarse de los recursos que pertenecen a toda una nación. Sin embargo, en Guinea Ecuatorial, el saqueo de los fondos públicos continúa siendo la principal fuente de enriquecimiento de quienes controlan el poder.