Municipalidad provincial de Urubamba provocó decisión de la comuna machupiccheña por deficientes decisiones sobre importante ruta.
Luego de declararse la nulidad del proceso de licitación convocado para seleccionar al nuevo concesionario de la ruta Hiram Bingham, los funcionarios de la Municipalidad Provincial de Urubamba anunciaron que próximamente se reiniciaría dicho procedimiento con la publicación de un nuevo cronograma de licitación. Ese anuncio lleva varios meses sin ser ejecutado. Esa intención enfrenta ahora un nuevo obstáculo.
El Tribunal Constitucional, mediante resolución de fecha 16 de junio de 2026, dentro del expediente N.° 00002-2026-PCC/TC, ha admitido a trámite la demanda competencial interpuesta por la Municipalidad Distrital de Machupicchu. Dicha demanda está representada por su alcalde, Elvis La Torre Uñaccori, contra la Municipalidad Provincial de Urubamba.
Fundamentos de la demanda
De acuerdo con los fundamentos expuestos en la resolución, Machupicchu cuestiona que Urubamba haya aprobado, mediante Acuerdo de Concejo Municipal N.° 059-2025-MPU/C, de fecha 20 de octubre de 2025, el inicio de un proceso de licitación de la ruta de acceso a la Llaqta de Machupicchu. Se habría incluido en dicha ruta la avenida Hermanos Ayar de Machupicchu Pueblo.
Dicha avenida forma parte de su sistema vial urbano, cuya administración, regulación y control le corresponde. La decisión fue adoptada unilateralmente por Urubamba, menoscabando sus competencias distritales sobre tránsito local, vialidad, salubridad, seguridad ciudadana, entre otras.
En la demanda, tal como se explica en la resolución del TC, Machupicchu no desconoce la competencia de Urubamba para otorgar la concesión de la ruta. Sin embargo, considera que dicha competencia debe ejercerse respetando la distribución de competencias establecida en la Constitución y la Ley Orgánica de Municipalidades.
Así, la incorporación de la mencionada avenida Hermanos Ayar en la ruta de concesión implica una afectación a sus competencias. Machupicchu refiere haber recibido comunicaciones de la Contraloría General de la República en las que se solicita información acerca de coordinaciones previas que nunca existieron.
Esos requerimientos de control demostrarían la obligación que tenía Urubamba de coordinar, en forma previa a la convocatoria al proceso de licitación, con Machupicchu, acerca del uso de su infraestructura vial. Se debía determinar también las obligaciones que, respecto a ellas, asumiría Urubamba y el nuevo concesionario. Sobre todo, era necesario coordinar acciones entre ambas instancias estatales sobre la prestación del servicio y el impacto del mismo en Machupicchu Pueblo.
Plazo y consecuencias
Luego de ser admitida la demanda, Urubamba cuenta con 30 días hábiles para contestarla y continuar con el trámite del proceso. En dicho trámite se decidirá acerca de la supuesta inconstitucionalidad del acuerdo de concejo que aprueba la convocatoria a un proceso de licitación.
De obtener Machupicchu una sentencia favorable, Urubamba deberá derogar el acuerdo de concejo e iniciar acciones de coordinación con Machupicchu. Esto deberá hacerse en forma previa a cualquier intento de un nuevo proceso de licitación.
La admisión de la demanda y el trámite de la misma hacen inviable que la alicaída gestión de Ronald Vera lleve adelante el proceso de licitación. Esto echa por tierra el largo anhelo de los pobladores de Urubamba de obtener beneficios de la explotación de la ruta. Como resultado, la responsabilidad del proceso de licitación recaerá en la nueva gestión edil que será elegida en los comicios de octubre próximo.
Implementación del D.S. 010-2026-MTC
Han transcurrido casi cuatro meses desde la publicación del D.S. 010-2026-MTC, el 8 de abril de 2026, y hasta hoy la Municipalidad Provincial de Urubamba no ha implementado sus alcances. Esto genera un clima de incertidumbre y, sobre todo, de informalidad e ilegalidad en el transporte de turistas a nuestro principal atractivo turístico.
A las autoridades ediles de Urubamba poco o nada les importa recibir noticias acerca de accidentes ocurridos con buses de la empresa Torontoy, que hoy opera en la ruta gracias a la «benevolencia» del alcalde Ronald Vera. Quien, con el cegado objetivo de «romper el monopolio», ha generado un problema mayor. Torontoy circula como si nada, a pesar de ser de público conocimiento que sus buses no cuentan con revisión técnica vigente, ni con una estación de recarga de combustible y menos con un taller mecánico en la zona.
Exigencias incumplidas
Es justamente este cegado objetivo de «romper el monopolio» el que impide que el alcalde Ronald Vera y su cuerpo de regidores y funcionarios implementen las disposiciones contenidas en el decreto supremo.
Puesto que estas, a diferencia de la ligereza con la que se seleccionó a Torontoy como operador, exigen que la empresa que vaya a ser autorizada cumpla con todas las exigencias de ley. Entre ellas se encuentran: contar con un instrumento de gestión ambiental, contar con centro de abastecimiento de combustible debidamente autorizado, y contar con un taller de reparaciones preventivas y reparativas que permitan tener los buses en óptimo estado de circulación.
Parece que la primera autoridad edil de Urubamba prefiere seguir con los accidentes, con vehículos que circulan sin revisiones técnicas, y con personas trasladando clandestinamente el combustible hacia Machupicchu. También continúan las escenas de cambios de llantas y lubricantes en plena vía pública, mostrando desprecio por la actividad turística. Todo por una velada intención política de ser él quien decida quién entra y quién sale de la ruta.
El alcalde Ronald Vera cuenta aún con cinco meses para proceder de manera correcta y no seguir afectando más la actividad turística. A esta ya le hizo mucho daño.
Esperemos que la incapacidad demostrada por el alcalde y sus funcionarios genere una reacción del Estado Central, sea Poder Ejecutivo o Poder Legislativo. Así se podrá dar solución definitiva al problema generado en Machupicchu y brindar un servicio de calidad, pero sobre todo seguro, a los miles de turistas que eligen nuestro país como destino.