La Junta Departamental de Montevideo aprobó por mayoría especial la autorización para que el Ejecutivo comunal acceda a líneas de financiamiento extrapresupuestal y fideicomisos de largo plazo por un monto global de 220 millones de dólares. El acuerdo político, alcanzado tras un extenso proceso de negociación interpartidaria que implicó la reformulación de las propuestas técnicas originales y la exclusión definitiva del plan de revitalización para la Ciudad Vieja, otorgó a la Intendencia las mayorías constitucionales necesarias para contraer obligaciones financieras que comprometen ejercicios más allá del actual período de gobierno. Los recursos, que contarán con el respaldo de organismos multilaterales de crédito y de la banca comercial nacional, se destinarán de forma exclusiva a tres programas estructurales considerados prioritarios para la habitabilidad de la capital uruguaya.
El consenso político quedó sellado tras la aceptación por parte de la comuna de crear una comisión de seguimiento especial en el seno del deliberativo, la cual estará integrada por cinco ediles de la oposición y cuatro del oficialismo con el objetivo de supervisar la adjudicación, transparencia y avance de las obras. La aprobación legislativa habilita el despliegue de una fuerte inversión pública orientada a revertir déficits en los servicios urbanos. El plan de saneamiento y drenaje pluvial recibirá 130 millones de dólares, abarcando obras clave de mitigación de inundaciones en el eje de la terminal de Río Branco y la zona portuaria. Asimismo, se destinarán 50 millones de dólares a la infraestructura de clasificación y valorización de residuos del sistema de limpieza, mientras que los restantes 40 millones se volcarán a la pavimentación de calles y la accesibilidad de veredas, incluyendo una fuerte renovación lumínica en la faja costera que alcanzará a ocho playas montevideanas.