El ministro del Interior, Carlos Negro, compareció este martes ante la Comisión Especial de Seguridad y Convivencia del Senado para brindar detalles sobre la incautación de dos camiones de matrícula internacional que transportaban precursores químicos de alta pureza. Los vehículos, que habían iniciado su itinerario en la ciudad de Fray Bentos, fueron interceptados y retenidos por la Gendarmería Nacional Argentina en la provincia de Salta, luego de detectarse graves irregularidades en las declaraciones de aduana y en las hojas de ruta presentadas por los transportistas.
La inspección física de los cargamentos arrojó como resultado el hallazgo de 191 tambores de acetato de etilo, un solvente orgánico de uso habitual en procesos industriales legales, pero estrictamente regulado debido a su alta cotización dentro del narcotráfico para el refinamiento de clorhidrato de cocaína. De acuerdo con los datos recabados por las agencias de inteligencia criminal, el producto químico habría ingresado previamente a Uruguay desde Brasil y tenía como destino final la ciudad de Cochabamba, en Bolivia, lo que configura una compleja ruta de tránsito regional.
Durante la sesión parlamentaria, legisladores del oficialismo explicaron que la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas actuó de forma inmediata tras coordinar con las fuerzas policiales de Argentina y Brasil. Este intercambio de información en tiempo real permitió el seguimiento de los rodados y su posterior neutralización en el norte argentino, donde los choferes, los camiones y la carga permanecen a disposición de la justicia federal de ese país. En el ámbito local, la Fiscalía General de la Nación mantiene abierta una investigación penal para determinar posibles complicidades logísticas en territorio uruguayo, mientras los ministerios competentes evalúan modificaciones normativas para endurecer los controles de tránsito de sustancias químicas peligrosas.