Cinco gobiernos al hilo y seis presidentes ejecutivos después, el tren eléctrico al fin empieza a ser una realidad.
Gracias a la aprobación, el lunes anterior, de un préstamo por $800 millones por parte de la Asamblea Legislativa, el gobierno de Laura Fernández podrá licitar, adjudicar, diseñar y empezar a construir el tren eléctrico de pasajeros.
Eso sí, la obra no quedaría lista en esta administración, sino que arrancaría construcción en el mejor de los casos y dejaría a la próxima administración la tarea de culminar el plan y poner en funcionamiento las dos líneas de pasajeros.
El tren eléctrico incluye solo dos líneas que suman 51 kilómetros a doble vía: una desde Paraíso de Cartago hasta San José y otra desde San José hasta el centro de Alajuela, mientras que las otras tres actuales seguirían funcionando como hasta ahora.
Además, el proyecto a construir incluye la adquisición de 28 unidades eléctricas nuevas, 30 estaciones, dos terminales completamente nuevas y 9 pasos a desnivel, con frecuencias cada 10 minutos.
Como no habría subsidio por parte del Estado para la operación del tren, el costo del tiquete por viaje sería de unos ¢1.245, según cálculos iniciales.
La expectativa es que el tren funcione todos los días de la semana, con frecuencias cada 10 minutos y con un horario entre las 4:00 a.m. y las 11:00 p.m., aproximadamente.
En estos momentos, en Costa Rica operan cinco rutas de tren, de las cuales los servicios entre Heredia y San José, y Cartago y San José, son las más importantes en cuanto a la demanda, con números prácticamente estables.
El gran reto
Al ser un proyecto financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el organismo internacional se encargará de la licitación y adjudicación de la construcción, por lo que no será necesario que la Contraloría General de la República dé su visto bueno, lo que garantiza que no se atrasará por dos años o más, en medio de análisis, apelaciones y otros recursos burocráticos.
Sin embargo, el tren enfrenta un gran reto de la mano de las expropiaciones.
La Cámara Costarricense de la Construcción (CCC) alertó de que, para impulsar la obra, se requiere concluir al menos 145 procesos de expropiación, por lo que, en el peor de los casos, un solo terreno puede frenar una obra de infraestructura y atrasarla durante años.
Además, el proyecto presenta etapas clave de preingeniería aún sin finalizar, incluyendo estudios, diseños y procesos asociados, lo que no descarta eventuales sobrecostos.
“Los principales atrasos en los proyectos no se encuentran en la fase de contratación, sino que los inconvenientes que hemos tenido por años surgen por iniciar las obras sin haber concluido antes los procesos de preingeniería, como lo hemos dicho anteriormente”, explicó Randall Murillo, director ejecutivo de la Cámara de la Construcción.
Es por ello que el gobierno de Fernández impulsa una nueva normativa legal con el objetivo de que el Estado pueda agilizar los terrenos considerados de interés público, como podrían ser todos los relacionados con el tren.
El proyecto
Después de muchos años de análisis, el tren rápido de pasajeros empieza a ser una
realidad con la aprobación definitiva del crédito de $800 millones para su construcción.
Estas serían sus características:
- Nombre: Tibi (ciempiés en lengua indígena)
- Costo: $800 millones
- Financiamiento: El BCIE aportará $550 millones, de los cuales $178,7
millones serán cofinanciados por el Fondo Verde para el Clima y $21,3 millones provendrán como donación
por parte de este mismo fondo. A lo que se suman $250 millones del Banco Europeo de Inversiones,
consolidando un esquema de crédito con tasas de interés y períodos de gracia altamente competitivos. - Líneas: El proyecto contempla dos líneas que suman más de 51 kilómetros a
doble vía: una desde Paraíso de Cartago hasta San José, y otra desde San José hasta el centro de
Alajuela. - Otras obras: Incluye la adquisición de 28 unidades eléctricas nuevas, 30
estaciones, dos terminales completamente nuevas y nueve pasos a desnivel. - Frecuencia: Todos los días de la semana, con frecuencias cada 10 minutos.
- Calendario: 2026: inicio del proceso de licitación, 2027: adjudicación del proyecto y y 2028 – 2030:
diseño y construcción - Costo del pasaje proyectado: ¢1.245 por viaje