Mientras el vicepresidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Nguema Obiang Mangue, conocido como Teddy Nguema, encabeza una agresiva campaña pública contra funcionarios y miembros del Gobierno acusados de tráfico de influencias y adjudicación irregular de contratos, una parte del negocio energético más rentable de Guinea Ecuatorial permanece bajo el control directo de la propia familia presidencial.
Una filtración masiva de documentos internos que están siendo analizados y obtenida en exclusiva por Diario Rombe, que incluye balances financieros, estados contables e informes del Ministerio de Hacienda, Presupuesto y Planificación Nacional entre otros datos sensibles, revela cómo funciona el entramado societario de GEOGAM (Guinea Ecuatorial Oil & Gas Marketing), una de las principales empresas encargadas de la comercialización y distribución de gas doméstico en el país.
Los papeles demuestran que, lejos de ser la corporación estatal que aparenta, GEOGAM es un negocio controlado mayoritariamente por la propia familia Obiang. El accionista privado absoluto es ABAYAK, la sociedad patrimonial de la “Santísima Trinidad”, cuyos socios principales son Teodoro Nguema Obiang Mangue, su padre, el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, y su madre, la primera dama Constancia Mangue Nsue Okomo. Con un 75% de las acciones en manos de ABAYAK y solo un 25% retenido por la firma pública SONAGAS, la familia utiliza la infraestructura y el paraguas del Estado como una estrategia opaca para monopolizar la distribución del gas y desviar ingentes beneficios a sus cuentas privadas.
Un patrimonio que se duplicó en tres años
Según los expertos consultados por Diario Rombe, los balances financieros muestran un crecimiento sostenido de GEOGAM entre 2023 y 2025. Durante ese periodo, la cifra de negocios pasó de 1.519 millones de francos CFA a 2.160 millones, un incremento cercano al 42 %.
Sin embargo, el dato que más llama la atención es la evolución de su patrimonio. Según los informes internos del Ministerio de Hacienda, el activo total de la empresa aumentó un 118 %, pasando de 914 millones de francos CFA en 2023 a 2.000 millones en 2025.
El propio Ministerio destaca que el 58 % del activo registrado en 2025 corresponde a activos financieros, sin que en la documentación analizada aparezcan las actas de aprobación ni la documentación societaria que permita verificar el origen y la validación de esas operaciones. En paralelo, el beneficio neto declarado por GEOGAM experimentó un incremento del 234 %, al pasar de 193 millones de francos CFA en 2023 a 644 millones en 2025.
Como consecuencia de esos resultados, ABAYAK, propietaria del 75 % del capital social, recibió más de 434 millones de francos CFA en dividendos correspondientes únicamente al ejercicio 2025, mientras que la participación de la empresa pública SONAGAS quedó limitada al porcentaje derivado de su participación accionarial.
Tres ejercicios consecutivos con diferencias contables sin justificar
La documentación fiscal fue examinada por un analista financiero consultado por Diario Rombe, quien detectó un mismo patrón en los ejercicios 2023, 2024 y 2025. Según explica, las cifras declaradas por GEOGAM no coinciden con los resultados que se obtienen al aplicar las operaciones contables básicas sobre la propia información presentada por la empresa ante la Administración Tributaria.
«Lejos de tratarse de errores puntuales, las discrepancias se repiten de forma sistemática y afectan directamente al beneficio fiscal declarado, sin que exista documentación que las justifique mediante provisiones, amortizaciones u otros ajustes contables previstos por la normativa», señala el experto.
| Ejercicio 2023: un beneficio fiscal que no cuadraba
Las primeras inconsistencias aparecen en las cuentas correspondientes a 2023. Sin embargo, GEOGAM declaró un Beneficio Fiscal Bruto de 457,4 millones de francos CFA, lo que deja 22,7 millones sin explicación contable. La documentación examinada no incorpora ningún detalle sobre provisiones, amortizaciones u otros ajustes que justifique esa diferencia, impidiendo reconstruir el cálculo utilizado para determinar el beneficio finalmente declarado. Ejercicio 2024: las discrepancias continúan El análisis del ejercicio 2024 vuelve a revelar diferencias entre los resultados que se desprenden de la contabilidad y las cifras comunicadas a la Administración Tributaria. Según el informe analizado por Diario Rombe, la empresa mantiene el mismo esquema observado el año anterior: beneficios fiscales cuya cuantía no puede verificarse a partir de la documentación aportada y ajustes contables cuya naturaleza no aparece explicada. Ejercicio 2025: un patrón que se consolida Para el analista consultado, la reiteración de estas discrepancias durante tres ejercicios consecutivos deja de responder a errores aislados y configura un patrón contable que plantea serias dudas sobre la fiabilidad de la información financiera presentada por la empresa. La ausencia de documentación que justifique esas diferencias impide determinar si los beneficios fiscales declarados reflejan la situación económica real de GEOGAM o si parte de los resultados fueron modificados mediante ajustes que nunca fueron debidamente documentados. |
La junta de accionistas: los mismos que aprueban las cuentas son quienes reciben los beneficios
Cada vez que el Ministerio de Hacienda requirió explicaciones sobre las modificaciones presupuestarias, el saneamiento de deudas o las diferencias detectadas en la contabilidad, la dirección de GEOGAM respondió que todas esas decisiones habían sido «discutidas y aprobadas internamente» por la junta general de accionistas.
Sin embargo, la propia composición accionarial de la empresa explica el alcance de esa respuesta. La junta está integrada únicamente por SONAGAS, titular del 25 % del capital, y ABAYAK, propietaria del 75 % restante.
En la práctica, la familia Obiang controla la mayoría absoluta de las decisiones societarias, aprueba las cuentas, autoriza las modificaciones presupuestarias y percibe la mayor parte de los dividendos generados por una empresa que opera en un sector estratégico para el país.
Mientras el vicepresidente mantiene una campaña pública contra los casos de corrupción en la Administración, la documentación analizada por Diario Rombe muestra que una de las empresas más rentables del sector energético permanece bajo el control mayoritario de la sociedad patrimonial de la propia familia presidencial.