El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) alertó la caída de nevadas de moderada a fuerte intensidad en las provincias de Espinar, Chumbivilcas, Quispicanchi y Puno. Además, la entidad emitió un aviso naranja que tiene vigencia desde este jueves 2 de julio. Este aviso contempla acumulados de hasta 8 centímetros, principalmente en la sierra sur, durante un evento de 47 horas.
El pronóstico prevé ráfagas de viento superiores a 40 kilómetros por hora. Además, habrá granizo, aguanieve y lluvia en distintas zonas de la sierra centro y sur.
«Las precipitaciones serán más fuertes en la sierra sur»
«Las precipitaciones serán más fuertes en la sierra sur», advirtió el jefe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) Sixto Flores Sancho. Además, informó que la nieve será más intensa sobre los 4 000 metros de altitud.
El aviso meteorológico tendrá una vigencia de 47 horas, desde las 00:00 del jueves 2 hasta las 23:59 del viernes 3 de julio. En la sierra centro se esperan nevadas con acumulados cercanos a 5 centímetros, acompañadas por granizo, aguanieve y lluvias en diferentes localidades.
Condiciones climáticas afectan zonas sobre 4 000 metros
Las condiciones climáticas afectarán principalmente las zonas ubicadas sobre los 4 000 metros, donde el descenso de temperatura favorecerá precipitaciones sólidas de mayor intensidad.
Senamhi recomienda prudencia y abrigarse adecuadamente
El Senamhi recomendó mantenerse atento a las condiciones meteorológicas, especialmente quienes desarrollen actividades al aire libre durante la vigencia del aviso.
La entidad exhortó a actuar con prudencia y evitar riesgos. Esto se debe a que las precipitaciones y los fuertes vientos podrían dificultar el desplazamiento en las zonas afectadas.
Las autoridades también recomendaron abrigarse adecuadamente y evitar exposiciones innecesarias, para reducir los efectos del frente de frío sobre la población.
El aviso naranja permitirá mantener el monitoreo permanente del fenómeno, mientras continúan las evaluaciones de las condiciones meteorológicas en la región. El principal desafío consiste en reducir los riesgos asociados a las nevadas y los fuertes vientos, mediante acciones preventivas y atención oportuna de la población.