El canciller Mario Lubetkin se refirió a la posibilidad de que Uruguay reciba ciudadanos deportados desde Estados Unidos y desestimó que exista un planteo concreto sobre la mesa. “No hay una propuesta”, afirmó. “Estados Unidos está dialogando con absolutamente todos los países de América Latina, del Caribe, de África, de Europa para enviar migrantes”.
El ministro de Relaciones Exteriores explicó que los contactos con Washington sobre el tema comenzaron cuando el gobierno asumió en marzo, de la misma forma en que se dialoga con otras regiones sobre distintos asuntos. “No es que hacemos público cada debate que hacemos de las largas listas de temas”, señaló. “Nosotros, lo que hacemos, cuando llega la hora de la verdad, lo planteamos. En este caso, nosotros no hemos recibido ninguna propuesta definitiva”.
Lubetkin se mostró sorprendido por el debate generado por las repercusiones del asunto. “La verdad verdadera es la que decimos nosotros, porque somos los responsables de este gobierno. Vamos a seguir dialogando con Estados Unidos sobre este y sobre cualquier tema”, remarcó. Y enfatizó: “Nosotros no tenemos ninguna postura, porque no tenemos ninguna propuesta”.
Encuentro en Uruguay
Estas declaraciones las formuló tras una reunión con los principales candidatos de América Latina y el Caribe que aspiran a conducir las Naciones Unidas cuando finalice el mandato de António Guterres el 1.º de enero de 2027. La región considera que ha llegado el momento de asumir un liderazgo acorde con su trayectoria histórica en favor de la paz, el derecho internacional y el multilateralismo. En los próximos días, el Consejo de Seguridad iniciará las deliberaciones que culminarán con la recomendación del próximo secretario o secretaria general a la Asamblea General de Naciones Unidas. La jornada reunió de forma presencial a María Fernanda Espinosa, de Ecuador, y Rebeca Grynspan, de Costa Rica. También participaron de manera virtual Rafael Mariano Grossi, de Argentina, y Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana. La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, no pudo asistir debido a un cuadro viral agudo que afectó su voz, aunque hizo llegar una carta que fue leída por la periodista mexicana Carmen Aristegui que ofició de moderadora en el encuentro.
La exmandataria chilena sostuvo que el mundo atraviesa un período marcado por conflictos prolongados, el incremento de las desigualdades, el agravamiento de la crisis climática, los retrocesos democráticos y una creciente pérdida de confianza en las instituciones internacionales. Ante ese panorama afirmó que las Naciones Unidas necesitan transformarse para convertirse en una organización «más eficaz, representativa y cercana a las personas». Recordó que en los ochenta años de historia de las Naciones Unidas nunca una mujer ha ocupado ese cargo, por lo que consideró que existe una oportunidad histórica para que una mujer latinoamericana encabece la organización. No obstante, advirtió que el desafío trasciende la identidad de quien resulte elegido. «La Secretaría General requiere independencia, imparcialidad, criterio y valentía», expresó.

«Esta es nuestra hora»
El canciller Mario Lubetkin abrió el encuentro con un discurso en el que reivindicó el papel histórico de América Latina y el Caribe dentro del sistema multilateral y sostuvo que el momento político internacional ofrece una oportunidad inédita para que la región conduzca las Naciones Unidas. «Estamos convencidos de que esta es nuestra hora», afirmó al recordar que la última Cumbre de Jefes de Estado de la CELAC respaldó la aspiración regional de alcanzar la Secretaría General respetando el principio de equilibrio geográfico. Lubetkin explicó que el encuentro celebrado en Montevideo no tiene antecedentes dentro del proceso de elección de las máximas autoridades de Naciones Unidas.
Según relató, incluso existieron dudas acerca de la posibilidad de concretar la iniciativa debido a su complejidad diplomática. Sin embargo, el respaldo de los candidatos, de las cancillerías y de distintas organizaciones internacionales permitió transformar la idea en una realidad. Para el ministro, la amplia participación de diplomáticos, organismos internacionales, universidades, organizaciones sociales y representantes de distintos países demuestra el interés que existe por el futuro del sistema multilateral. Durante la jornada, el presidente Yamandú Orsi recibió a los candidatos participantes, mientras que la vicepresidenta Carolina Cosse asistió a la apertura del encuentro junto con la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi.
Para Lubetkin, ese involucramiento institucional demuestra que Uruguay considera estratégica la elección de la próxima conducción de Naciones Unidas y aspira a contribuir a un proceso transparente, abierto y representativo. También agradeció especialmente la participación de Carmen Aristegui como moderadora y valoró el aporte realizado por todos los postulantes, destacando la calidad profesional y humana de quienes representan a América Latina y el Caribe. Uno de los aspectos que el canciller procuró desmontar fue la idea de que la región debería presentar un único candidato. Lubetkin recordó que la práctica histórica de Naciones Unidas demuestra exactamente lo contrario. «La práctica de Naciones Unidas no exige un candidato único; exige que las regiones presenten candidaturas de calidad», resumió.
Lubetkin reivindicó la defensa histórica del derecho internacional, el compromiso con los derechos humanos, la democracia, el desarrollo sostenible y la cooperación internacional. También recordó que América Latina constituye actualmente la única región del planeta reconocida como zona de paz y libre de armas nucleares, además de destacar su experiencia en operaciones de paz, energías renovables, protección de la biodiversidad y cooperación Sur-Sur. «América Latina y el Caribe tienen una voz propia, coherente y válida del multilateralismo», afirmó.
Durante el diálogo, los candidatos expusieron sus posiciones respecto a algunos de los principales desafíos que enfrenta actualmente Naciones Unidas.
Entre los temas analizados figuraron la reforma institucional del organismo, el fortalecimiento del derecho internacional, la prevención de conflictos, la paz y la seguridad internacionales, la igualdad de género, la inclusión, el desarrollo sostenible y la necesidad de recuperar la confianza ciudadana en el sistema multilateral. Al finalizar la actividad, Lubetkin destacó el significado diplomático del encuentro. «Montevideo fue la capital del mundo durante tres horas», afirmó al considerar que pocas veces la ciudad había reunido a quienes aspiran a conducir una institución con tanta influencia sobre la paz, la seguridad y la cooperación internacional. El ministro aclaró además que Uruguay aún no ha definido a cuál de las candidaturas respaldará durante el proceso de selección y señaló que todavía resta tiempo para adoptar esa decisión.
El respaldo de Enrique Iglesias
Uno de los momentos más simbólicos de la jornada se produjo cuando la moderadora invitó espontáneamente al excanciller uruguayo y expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, a dirigir unas palabras a los asistentes. Munido de un micrófono, desde su asiento en primera fila, Iglesias expresó su respaldo a las Naciones Unidas y reivindicó la vigencia del sistema multilateral construido tras la Segunda Guerra Mundial, al tiempo que saludó a todos los candidatos presentes.