Afiliada al PP mientras estudiaba Políticas en la Universidad Complutense, Paloma Tejero opositaba a habilitada nacional cuando desde el partido la reclamaron para ser edil en Móstoles, el municipio madrileño en el que había crecido y en el que le entró, dice, “el venenillo de la política”. Tras 12 años allí la llamó la entonces alcaldesa de Pozuelo de Alarcón y candidata a repetir en las elecciones municipales de 2015, Paloma Adrados, para que fuera en su equipo. Aceptó, el PP ganó las elecciones y aunque Adrados marchó a presidir la Asamblea de Madrid, Tejero se quedó esa legislatura en Pozuelo como concejala de Urbanismo, materia en la que es técnico diplomada.
Pasó después por la política regional como diputada en la cámara de Vallecas y un breve lapso de cuatro meses como viceconsejera de Medio Ambiente antes de regresar al municipio más rico de España, el de mayor renta bruta media declarada, para encabezar la candidatura popular a la alcaldía en las elecciones de 2023. Tras una incontestable victoria, 17 de 25 concejales, asió el bastón de mando de una ciudad de la que, asegura, “te enamoras en cuanto la conoces”.
¿Por qué?
Porque es muy tranquila, muy familiar, con muchos espacios verdes. Somos la mejor ciudad para vivir si le preguntas a Chat GPT. Está muy cerca de Madrid, es muy cómoda, muy tranquila, tiene una muy buena oferta educativa…
¿Qué le falta o qué le sobra?
Le sobran atascos para llegar a Madrid. Estaría bien que el Gobierno de España invirtiera un poquito más en Cercanías.
¿Qué es lo mejor de la ciudad?
Su gente. Pozuelo es lo que es gracias a los pozueleros. Pozuelo son muchos pozuelos, no es una ciudad uniforme. Es una ciudad muy emprendedora, gente que ha trabajado, que se ha sacrificado y que, en muchas ocasiones, ha ascendido, tiene buenas posiciones, buenos trabajos. Pero sobre todo es gente trabajadora y que se ha ganado lo que tiene. Y gente a la que le gusta vivir en paz y que la dejen en paz.
¿No es pijo Pozuelo?
Eso es un prejuicio. ¿Qué es ser pijo? Aquí la inmensa mayoría de la gente es gente normal que se ha esforzado, que ha trabajado y que se ha ganado lo que tiene con su sudor y con su esfuerzo. Si eso es ser pijo, pues que sea pijo.
¿Qué tal se come, qué tal se duerme y qué tal se aparca?
Se duerme muy bien, somos una ciudad muy tranquila. Se come fenomenal porque tenemos una oferta gastronómica que no sé si tienen muchos municipios, y de todo tipo, desde grandísimos restaurantes hasta bares tranquilos y más típicos o más clásicos madrileños. Yo soy muy usuaria de los barecitos de toda la vida, del pinchito de tortilla… Y se aparca bastante bien. Hay zonas con más presión, como la Avenida de Europa o el centro, que son callecitas más estrechas, pero, en general, se aparca bien.
Pozuelo suele aparecer todos los años como el municipio más rico de España, el municipio con más renta bruta media declarada. Así es más fácil ser alcaldesa, ¿no?
En absoluto. Es mucho más difícil.
¿Por qué?
Porque el nivel de exigencia es más alto. Nuestros vecinos quieren que los servicios públicos sean de más calidad. Y no nos conformamos con el cinco, aquí vamos a la excelencia siempre. En limpieza, en parques, en zonas verdes, en servicios públicos…, en todo.
En Pozuelo la inmensa mayoría de la gente es gente normal que se ha esforzado, que ha trabajado y que se ha ganado lo que tiene con su sudor y con su esfuerzo. Si eso es ser pijo, pues que sea pijo
¿Qué presupuesto tiene el Ayuntamiento?
Este año, 210 millones de euros, el más alto que hemos tenido en la ciudad.
¿Y población?
Un poco más de 90.000 habitantes.
¿A cuántos de esos 90.000 conoce por su nombre?
A muchos. Salgo mucho a la calle y me gusta hablar con todo el mundo. Otros me escriben por Instagram. Soy, creo, una persona cercana y accesible.
Le preguntaba qué es lo mejor de Pozuelo. ¿Y de su alcaldesa?
Soy un poco pudorosa, no sé si soy la más indicada para decir una virtud mía, eso corresponde a otros.
¿Qué cree, al menos, que la hace buena para la política?
Bueno, creo que ser una persona trabajadora, responsable. Y creo que soy cercana con la gente, sí.
¿Cuántas horas al día le pone al trabajo de alcaldesa?
Veinticuatro. Ser alcalde es 24/7, y el que no lo haga así, mal. Son 24 horas, pero también da muchas satisfacciones.

La alcaldesa de Pozuelo de Alarcón, Paloma Tejero, en el parque Alcalde José Martín-Crespo Díaz de la localidad madrileña. / Alba Vigaray
¿De qué es de lo que más orgullosa está de estos tres, ya camino de cuatro años?
Una cosa que me dice la gente cuando alguna vez me paran o me los encuentro en el súper es que está muy contenta, o eso me trasladan, con la gestión que hicimos del CREADE [Centro de Recepción, Atención y Derivación dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones] y el intento del Gobierno de España de traernos aquí a 600 menas el verano pasado, que fue una maniobra muy oscura, muy fea. Si cualquier vecino, para abrir un establecimiento, necesita una licencia, el Gobierno de España, con más razón, tiene que pedir una licencia que en este caso no habían solicitado. Intentaron cometer una temeridad y les plantamos cara. Y ahí estamos, en la batalla.
¿En qué estado está el proceso?
Nosotros decretamos el cierre del centro, el Gobierno lo recurrió y está pendiente de que el juez decida definitivamente. Pero los 600 menas que pensaban traer no los trajeron. A día de hoy el centro tiene menos de la mitad de la gente que tenía el verano pasado y ahí seguiremos, defendiendo los intereses de nuestra ciudad. Lo que pretendían hacer allí es un disparate.
¿Por qué es un disparate?
Pues porque era un centro de formación donde querían poner a vivir a 600 menores, que es una cosa que denuncia cualquier oenegé, los menores no pueden estar en grupos de 600, necesitan ser grupos pequeños. Nos querían montar allí un macrocentro en un lugar que no reúne las condiciones, que tiene la licencia que tenía: para centro de formación con unas cuantas habitaciones que de ninguna manera podían albergar a 600 personas.
Pero sí que funcionó como centro de acogida de refugiados ucranianos. ¿Qué diferencia hay?
Bueno, la diferencia es que eso se habilita como un centro de emergencia, igual que se habilitan albergues o cualquier espacio, porque fue un momento de crisis, y en un momento de crisis se habilitan los recursos que sean necesarios. Pero era una cosa temporal, coyuntural. El Gobierno de España convierte una cosa temporal y de emergencia en un espacio para albergar a todo tipo de personas provenientes de distintas partes del mundo, solicitantes de asilo, y no tramita ninguna licencia que demuestre o justifique las obras que, en teoría, han debido hacer dentro para transformar un espacio dedicado a centro de formación de la Seguridad Social en espacio residencial. Y luego ese espacio de solicitantes de asilo se pretende transformar en un espacio de residencia permanente para menores no acompañados. Es un salto más. Un salto más, porque, además, la normativa que protege a los menores es mucho más exhaustiva y exigente. Todo eso, sin ningún tipo de papel que acredite nada y por la puerta de atrás y con nocturnidad. Eso es a lo que nos opusimos y lo que paralizamos.
Se les tachó de racistas.
Pozuelo ha demostrado en infinidad de ocasiones que es un municipio acogedor, solidario como el que más, y esto se interpretó como la apisonadora del Gobierno que, de repente, pretende transformar un espacio que no está acondicionado ni habilitado en una cosa que no es, probablemente con el único objetivo de perjudicar a Pozuelo y porque somos pozueleros. Y nos tenemos que desayunar con el delegado del Gobierno llamándonos racistas. Bueno, pues si somos racistas por defender nuestros intereses, que nos llamen racistas. Fueron días desagradables, y yo espero que un juez definitivamente nos dé la razón, porque la tenemos toda y vamos a llegar hasta el final.

Tejero, en un momento de la entrevista. / Alba Vigaray
Alcaldesa, ¿dónde podría encontrármela por Pozuelo?
En cualquier parte, me muevo mucho por Pozuelo. Y me gusta mucho caminar, me tiro a la calle y me hago una horita o una horita y media caminando con los cascos. Me ayuda a bajar el estrés, a pensar, a priorizar.
¿Qué lleva en los cascos?
De todo. Hay veces que música, otras la radio. Sobre todo por las mañanas, prontito, me gusta escuchar las noticias.
Ser alcalde es 24/7, y el que no lo haga así, mal. Son 24 horas, pero también da muchas satisfacciones
¿Qué se le da bien?
Dicen que cocino aceptablemente bien. No soy de grandes recetas gourmet, pero mi tortilla de patata o mi cocido están muy valorados en casa.
¿Algún rasgo, alguna manía, algún talento que cree que me sorprendería?
Soy muy normal, no soy de sorprender. Lo que ve es lo que hay.
¿A quién preferiría traer a las fiestas, a Julio Iglesias o a Rosalía?
Bueno, hay mercado para los dos, pero yo soy más de otra generación. De Leiva, por ejemplo.
¿Y a quién preferiría ver jugar en el Valle de las Cañas, al Real Madrid o al Atleti?
Soy madridista desde niña, pero aquí también tenemos mucha cercanía con el Atleti. El año pasado, en la gala del deporte le dimos el premio de honor a Griezmann y este año le damos la medalla del mérito de la ciudad a Enrique Cerezo.
¿Echa de menos la política regional?
No. Fue una etapa muy bonita y de la que me llevé muchas cosas, algunas incluso que he utilizado como alcaldesa después, pero no. Este trabajo es muy absorbente, no te da tiempo a echar de menos nada.
A Pedro Sánchez le pediría que se vaya cuanto antes, aunque eso suponga que vuelva a Pozuelo a vivir. Estamos dispuestos a hacer ese sacrificio por España
¿Y la política nacional le llama?
No, para nada. Aquí estamos muy centraditos en esto, y ya tenemos muchos compañeros que hacen un trabajo estupendo.
Pero la bandera de España, por la cantidad y tamaño de las que hay en Pozuelo, sí parece que le gusta.
Es que en Pozuelo nos encanta la bandera de España, somos muy patriotas. Una de las actividades que tiene más y mejor acogida entre nuestros vecinos es el homenaje a la bandera que hacemos el primer fin de semana de octubre.
¿Qué le pediría en una carta a Ayuso?
Que no se vaya nunca. Madrid está viviendo su mejor momento, y es gracias a ella, que ha sabido conectar con los madrileños, con el modo de vida madrileño, con esa libertad y ese sentir de que todo el que viene de fuera es madrileño.
¿Y a Pedro Sánchez?
Que se vaya cuanto antes, aunque eso suponga que vuelva a Pozuelo a vivir. Estamos dispuestos a pagar ese peaje. “Querido P. S., deja la Moncloa. Si tienes que volver a Pozuelo, estamos dispuestos a que vuelvas, haremos ese sacrificio por España”.