El gobierno resolvió dar un nuevo paso en su estrategia de combate al crimen organizado y la violencia urbana mediante el despliegue de vehículos blindados del Ejército Nacional en dos de las zonas consideradas más complejas de Montevideo: el Cerro y el barrio Marconi. La iniciativa fue anunciada el pasado 18 de junio por el ministro del Interior, Carlos Negro, durante su comparecencia ante la Comisión Especial de Seguridad y Convivencia de la Cámara de Diputados y comenzará a implementarse una vez que quede formalizado un convenio entre los ministerios del Interior y de Defensa Nacional.
La medida implica la incorporación de doce vehículos blindados Mamba, pertenecientes al Ejército Nacional, a tareas de patrullaje preventivo en apoyo a los operativos policiales que ya se desarrollan en esas áreas de la capital.
Según explicó Negro ante los legisladores, los vehículos estarán bajo el mando operativo de la Policía Nacional y serán destinados “al estricto patrullaje de las zonas con mayor incidencia de criminalidad”, particularmente en el marco de los operativos Atenea y Dominio.
“Estamos trabajando en un convenio con el Ministerio de Defensa Nacional que está muy avanzado para que en los próximos días empiecen a circular por algunos barrios de Montevideo vehículos Mamba del Ejército Nacional que están afectados a este tipo de operaciones; son doce en total que van a estar a cargo o como colaboración y bajo el mando de la Policía Nacional”, señaló el ministro.
La noticia tuvo amplia repercusion en el ámbito político. El presidente Yamandú Orsi dijo en su cuenta de al red X «a partir de un encuentro con los ministros de Defensa, Interior y Economía resolvimos redoblar el combate contra el crimen organizado. Para esto direccionamos la infraestructura de seguridad del país a este fin».
Por su parte el senador colorado Andrés Ojeda dijo a la prensa «hace un tiempo que estamos reclamando policializar los barrios conflictivos, o al menos algunos de ellos. Hay que tomar el control del territorio y enfrentar al narco, esto es una guerra contra el narco. Veo con buenos ojos que el gobierno haya entendido lo que le venimos reclamando». Por su parte el nacionalista Sebastián Da Silva indicó «le dije a Negro que todo lo que sea combatir a los malandros va a tener nuestro apoyo, que haya este tipo de vehículos me parece bien». La senadora frenteamplista Bettiana Díaz enfatizó que el Estado debe llegar a todos los barrios y que esto «no tiene nada que ver con cojuntar fuerzas, nada que ver con militarizar a la policía, sino que es un apoyo logístico».
La legisladora indicó que «los márgenes de acción estarán perfectamente definidos y que es una herramienta para salvaguardar la vida de los efectivos policiales y disponer de vehículos específicos para el tipo de fuerza que se debe usar en lugares más violentos, donde los patrulleros sufren daños severos de forma frecuente». El diputado del Partido Nacional, pablo Abdala dijo que «si el propósito fuera que el Ejército contribuyera de alguna forma en el patrullaje en los barrios se puede plantear y se puede discutir. Ahora, requiere ley, esto no lo puede disponer, por un tema de garantías constitucionales, el Poder Ejecutivo por decreto o por su sola voluntad». El diputado de Cabildo Abierto Álvaro Perrone dijo «todo lo que sea para reforzar las medidas de seguridad nosotros lo apoyamos pero no es la tarea de las Fuerzas Armadas hacer de Policía”.
Fuentes vinculadas al operativo señalaron que los conductores de los vehículos serán militares especialmente capacitados para esa tarea, mientras que el resto de los ocupantes serán efectivos policiales que actuarán bajo la coordinación de la Policía Nacional.
Qué son los vehículos Mamba
Los blindados que serán utilizados en estos operativos llegaron a Uruguay en 2024 como parte de un acuerdo de cooperación con Estados Unidos. Las doce unidades fueron donadas al país y actualmente tienen un valor estimado cercano a los 14 millones de dólares. Entre sus principales atributos se destaca el blindaje integral de la estructura.
Pueden desarrollar una velocidad máxima cercana a los 105 kilómetros por hora y poseen una autonomía aproximada de 805 kilómetros. Cada unidad tiene capacidad para transportar hasta once efectivos. Además, disponen de soportes que permiten la instalación de una torreta superior para sistemas de armas de hasta 12,7 milímetros y otros puntos de montaje para armamento ligero. Sin embargo, las autoridades no han informado que los vehículos vayan a utilizar armamento pesado en las tareas de patrullaje previstas para Montevideo.