El presidente de la República, Yamandú Orsi, desmintió en rueda de prensa haber recibido recomendaciones por parte del exmandatario Luis Lacalle Pou para moderar sus apariciones públicas o restringir sus declaraciones ante los medios de comunicación. Los rumores sobre este presunto intercambio surgieron a raíz del debate público generado semanas atrás en torno a la compra de su vehículo particular a principios de 2025 y a los trámites de regularización edilicia de su residencia en el balneario de Salinas. Ante la consulta periodística, Orsi calificó de «inaceptable» la sola idea de un repliegue en su agenda, argumentando que tal postura rehuiría de las responsabilidades institucionales que le competen como jefe de Estado.
El mandatario reivindicó la tradición política uruguaya de diálogo interpartidario y catalogó de «frecuentes» y habituales los contactos telefónicos y presenciales que mantiene con los expresidentes de la República. En ese sentido, confirmó que dialogó recientemente con Luis Lacalle Pou y detalló que también sostuvo un encuentro de trabajo con el exejecutivo colorado Julio María Sanguinetti, reuniones que sumó a sus habituales visitas de consulta a los líderes frenteamplistas José Mujica y Lucía Topolansky. Orsi aclaró que, si bien valora las visiones y aportes que surgen de estas instancias de consulta, ninguna de las figuras de la oposición planteó un distanciamiento de la escena pública.
El jefe de Estado insistió en que los intercambios con los líderes históricos del país deben interpretarse bajo una clave de complementariedad y respeto republicano, descartando cualquier tipo de interferencia o condicionamiento sobre la conducción de su estrategia comunicacional o su presencia territorial.