La XVIII Bienal Internacional de Arquitectura Profesional y Estudiantil de Costa Rica 2026 concluyó tras cuatro jornadas de intercambio profesional, reflexión académica y análisis sobre los desafíos que enfrentan las ciudades y los territorios en América Latina.
Una plataforma para la arquitectura regional
El encuentro, organizado por el Colegio de Arquitectos de Costa Rica (CACR), reunió a arquitectos, urbanistas, diseñadores, estudiantes, especialistas y representantes de la industria de distintos países.
Realizada del 27 al 30 de mayo, la Bienal se consolidó como uno de los principales espacios de discusión sobre arquitectura, urbanismo, sostenibilidad e innovación en Latinoamérica.
Asimismo, durante el evento se abordaron temas relacionados con inteligencia artificial, restauración patrimonial, conceptualización arquitectónica y nuevas tendencias aplicadas al diseño y planificación de espacios habitables.
La edición de este año incorporó por primera vez una programación distribuida entre distintas sedes.
Las actividades iniciaron en formato virtual el 27 de mayo, mientras que las jornadas presenciales se desarrollaron en el Auditorio Ing. Jorge Manuel Dengo Obregón y posteriormente en el Hotel Crowne Plaza San José La Sabana, donde se concentraron conferencias, exposiciones, encuentros académicos y espacios de networking.
No solo se realizaron actividades de intercambio y visitas a proyectos en San José, sino que también se desarrollaron reuniones y talleres con comunidades en Santa Cruz, Guanacaste y Puntarenas.
“Esta Bienal nos permitió hablar de la arquitectura esencial y nos invitó, además, a salir fuera de la GAM. Por eso consideramos que esta iniciativa es importante, porque la arquitectura contribuye a la visión de país. No se trata únicamente de hablar de objetos arquitectónicos o de grandes proyectos urbanos, sino también de lo que se hace con las comunidades, de cómo nos integramos y de cómo los arquitectos podemos ser gestores de cambio y transformadores de ciudad”, señaló Ana María Valenzuela, directora ejecutiva del Colegio de Arquitectos de Costa Rica.
Galardones destacados del evento
La clausura, realizada el pasado 30 de mayo, incluyó la premiación de la XVIII Bienal Internacional Profesional y la XII Bienal Internacional Estudiantil, reconocimientos que destacaron proyectos sobresalientes en categorías como diseño arquitectónico, urbano, paisaje, rehabilitación, adaptación climática y vivienda colectiva.
Entre los principales galardones otorgados destacó el Premio Nacional de Arquitectura, entregado a Julia Lettow Van Wilpe por su trayectoria y aporte a la disciplina.
El Premio Internacional se lo llevó la propuesta “Edificio Residencial Hábitat 84”, presentada por los arquitectos Jorge Salazar y Carlos Rúa de Colombia, en la categoría de Hábitat y Vivienda Colectiva Construida.
El Premio Nacional fue para el proyecto “Sinfonía Verde”, desarrollado por el arquitecto Benjamín Saxe García en Costa Rica dentro de la categoría de Diseño Arquitectónico Construido.
Por su parte, el Gran Premio Bienal fue otorgado al proyecto colombiano “Corredor Integral de Piedemonte de Cali”, desarrollado por los arquitectos Edward Conde y Jorge Viveros, en Diseño Urbano Construido.
En el ámbito estudiantil, el Gran Premio Estudiantil fue para “LU’UMA Espacio y Penumbra para la Educación”, propuesta de los estudiantes colombianos Juan Diego Idrobo Bolívar y Daniel Antonio Coral Villota, dentro de la categoría de Mejor Adaptación Climática Estudiantil.
“Creo que estamos haciendo un trabajo responsable al mostrar buenas prácticas de arquitectura y al premiar proyectos de calidad en el país, así como iniciativas reconocidas a nivel internacional. Sin embargo, creo que existe un reto importante: entender que el desarrollo urbano siempre va a estar presente, pero que la innovación y la necesidad de mantenernos acordes con nuestra realidad exigen un desarrollo sostenible, responsable y resiliente”, comentó Valenzuela.
La edición 2026 contó con más de 200 proyectos inscritos en categorías profesionales y estudiantiles, cuyos participantes presentaron sus propuestas en busca de aportar al desarrollo del sector.
Con la finalización de este evento, la Bienal Internacional de Arquitectura de Costa Rica reafirmó su papel como una plataforma regional de pensamiento, innovación y conexión profesional, donde la arquitectura se proyecta como una herramienta clave para responder a los retos sociales, ambientales y urbanos de las ciudades latinoamericanas.