La posibilidad de aprobar nuevos impuestos en Costa Rica como sugirió el Fondo Monetario Internacional (FMI), fue rechazada por varios partidos de oposición, como el Frente Amplio, el PLN y Agenda Ciudadana.
Es por ello que, ante esta situación, el gobierno de Laura Fernández apostaría por una reforma del Estado en vez de nuevos tributos.
Y es que, para aprobar nuevos impuestos al salario escolar, a la canasta básica y aumentar el pago de la renta para los asalariados y empresas, como propuso el organismo internacional, se requiere el respaldo de 38 diputados y sin la oposición no hay forma de conseguir ese consenso.
Sin embargo, Nogui Acosta, diputado y jefe de fracción oficialista de Pueblo Soberano, negó que el gobierno de Fernández esté pensando en las medidas que propuso el FMI.
“No es responsable tratar de asustar a los costarricenses diciendo que se viene una reforma fiscal. Eso solo existe en la cabeza de algunos diputados y no en el gobierno”, dijo Acosta.
La especulación en torno al tema surgió luego de que Rodrigo Chaves, ministro de Hacienda y de la Presidencia, indicara que se está preparando una propuesta hacendaria ante la baja en la recaudación.
El jerarca señaló este miércoles que expondría a la mandataria varias opciones, lo cual generó un ambiente de preocupación y molestia en Cuesta de Moras.
En ese sentido, Acosta, quien fue ministro de Hacienda en la pasada administración y es una persona muy cercana a Chaves, detalló que el plan estaría enfocado en una reforma del Estado.
“Creemos que lo importante hoy es una reforma del Estado y es donde nosotros vamos a proponer. En los cuatro años del gobierno de Laura Fernández no habrá nuevos impuestos. Lo primero será explorar en la Asamblea Legislativa la posibilidad de darle más herramientas a Tributación para que haga su trabajo. Por otra parte, recordemos que todavía falta la implementación completa de Hacienda Digital y también nos interesa muchísimo la gestión de la deuda. Si nosotros lográramos estabilizar la deuda en un 6% del PIB, podríamos tener un ahorro importante en el tema de intereses y le aliviaríamos la presión al Estado”, dijo Acosta anteriormente a LA REPÚBLICA.
Otra de las opciones sería validar la renta global, con el objetivo de frenar la evasión y la elusión de impuestos que cometen las personas y empresas al reportar ingresos de manera separada y no de forma consolidada. En este caso, todos los ingresos de una persona física o jurídica se unirían en un solo monto para pagar tributos
Lluvia de críticas
La preocupación del FMI y el anuncio de Chaves sobre este tema hicieron que la oposición pegara el grito al cielo.
“Costa Rica necesita soluciones estructurales y no simplemente aplicar el camino fácil de castigar, una vez más, el poder adquisitivo de nuestras familias. Gravar productos esenciales de la canasta básica y el salario escolar es un golpe directo a la mesa y a la estabilidad económica de miles de hogares que ya luchan contra el alto costo de la vida. El Gobierno debe enfocar sus esfuerzos en la reactivación económica y en garantizar que los recursos públicos se utilicen de manera eficiente, en lugar de recurrir a reformas que profundizan la desigualdad social”, dijo Álvaro Ramírez, jefe de fracción del PLN.
Mientras tanto, Claudia Dobles, diputada de Agenda Ciudadana, señaló que “a la administración Chaves Robles se le dejó la casa ordenada” y ahora vienen con más impuestos.
“Se le dejó un déficit fiscal de -2,2%; ahora tenemos el doble. Los datos no mienten. El FMI no miente. Lo que ellos dicen es que esta administración de Laura Fernández recibió no solo una crisis de inseguridad, sino también que el gobierno de Rodrigo Chaves no pudo administrar las finanzas públicas. Se le dejó un bono de algo que fue doloroso y costoso, y se le dejó la casa ordenada con un costo político que asumió otro presidente, y ahora nos dicen que se requiere un nuevo plan fiscal”, indicó Dobles.
El contexto
En materia recaudatoria, al cierre del primer trimestre del año, los ingresos totales experimentaron una disminución de 0,2% del PIB de 2026 en comparación con el mismo periodo de 2025.
En términos nominales, alcanzaron ¢1.959.163 millones, lo que representó una baja acumulada neta de ¢70.855 millones en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se situó en ¢2.030.018 millones.
La baja en la recaudación que viene señalando el Ministerio de Hacienda en los últimos meses no ha pasado desapercibida para el FMI, que ha propuesto una serie de duras medidas para Costa Rica.
Se trata de aplicar impuestos al salario escolar, a la canasta básica y también de realizar varios cambios en la renta que pagan hoy las empresas y las personas.
En su último informe sobre la situación del país, dado a conocer la semana pasada, el FMI propone subir el IVA del 1% al 13% para todos los productos de la canasta básica. Se trata, básicamente, de productos de consumo masivo como el arroz, la leche, los frijoles, la natilla, el queso, el aceite y otros que se consideran esenciales.