El presidente Yamandú Orsi firmó el decreto que reglamenta la Ley 20.431, aprobada por el Parlamento en octubre de 2025, que regula el derecho de las personas a solicitar la muerte médicamente asistida. Con esta firma, Uruguay se convierte en el primer país de América Latina en contar con un marco legal y reglamentario completo para la práctica de la eutanasia.
“La dignidad humana está en el centro de las decisiones más complejas. Firmé el decreto reglamentario de la ley que regula la muerte médicamente asistida en Uruguay, luego de un proceso largo de debate, reflexión y escucha”, escribió el mandatario en su cuenta de la red social Instagram.
Según el artículo 2 del decreto, pueden acogerse al procedimiento los ciudadanos uruguayos, naturales o legales, y los extranjeros que acrediten residencia habitual en el territorio nacional. La ley de base reconoce el derecho de toda persona mayor de edad, psíquicamente apta, que curse la etapa terminal de una patología incurable e irreversible, o que padezca sufrimientos derivados de condiciones de salud incurables que le resulten insoportables, con deterioro progresivo de su calidad de vida. El decreto estructura el proceso en tres etapas consecutivas.

El procedimiento se desarrolla en tres etapas. En la primera, el paciente presenta una solicitud escrita ante un médico responsable, quien evalúa en un plazo acotado si cumple los requisitos, informa sobre alternativas como los cuidados paliativos y decide si continúa o rechaza el pedido, dejando constancia en la historia clínica. En caso de negativa, el paciente puede recurrir a otro profesional.
La segunda etapa interviene un médico consultante, designado por la institución, que analiza el caso de forma independiente. Si ambos coinciden en que se cumplen las condiciones, el proceso avanza; en caso de discrepancia, se convoca a una junta médica que emite un dictamen en un plazo determinado.
Por último, en la tercera etapa, el paciente ratifica su voluntad ante el médico actuante y testigos, y una vez confirmados todos los requisitos, se procede conforme al protocolo establecido por el Ministerio de Salud Pública, en el momento y lugar que el propio paciente elija.
Redes sociales
Las redes sociales no tardaron en reaccionar de forma polarizada, como es habitual en temas sensibles como la eutanasia. Muchas personas celebraron el avance como un paso hacia la dignidad humana y el derecho a decidir sobre el propio final de la vida, destacando que se trata de un proceso democrático, prolongado y con instancias de debate y escucha.
En ese sentido, usuarios identificados con posturas progresistas y de izquierda lo consideran un logro en materia de derechos individuales y de laicidad del Estado. Entre los mensajes más repetidos aparecen expresiones como “muerte digna”, “fin al sufrimiento innecesario” y “Uruguay avanza”.
En contraste, también surgieron reacciones críticas, principalmente desde sectores religiosos, especialmente católicos, y conservadores, que rechazan la medida de forma enérgica. Argumentan que se trata de una forma de “legalizar el asesinato”, que atenta contra el valor de la vida y que podría abrir la puerta a posibles abusos. Algunos usuarios expresaron preocupación por la eventual instalación de una “cultura de la muerte” o por presiones sobre personas en situación de vulnerabilidad. Asimismo, aparecieron cuestionamientos puntuales sobre aspectos del sistema, como la eventual invisibilización del rol de enfermería, posibles fallas en los controles o la relación con la alta tasa de suicidio en Uruguay.
Uno de los primeros en respaldar la firma de Orsi fue el Movimiento de Participación Popular, que en su cuenta de X (@MPP 609) expresó: “El presidente Yamandú Orsi firmó la ley de muerte digna que regula la eutanasia. Una ley que amplía derechos y protege la dignidad humana. Un país que se anima a legislar sobre esto no le teme a la muerte, le tiene amor a la vida”.

Este posicionamiento refleja un claro respaldo partidario a la medida. En esa misma línea, numerosos diputados y senadores del Frente Amplio compartieron la publicación de Presidencia en la que se anunció la firma del decreto, mostrando cohesión interna frente a la decisión.
Por su parte, el exdiputado del Partido Colorado, Ope Pasquet, también valoró positivamente la medida. “El decreto que dictó hoy el Poder Ejecutivo, reglamentando la ley de eutanasia, está en armonía con el espíritu de la ley y hará posible su correcta aplicación. Las personas contempladas por la ley podrán, libremente, acortar sus sufrimientos y morir en paz de acuerdo con su voluntad. Felicitaciones a Cristina Lustemberg y su equipo”, escribió.
En la misma línea, el diputado Federico Preve señaló: “La muerte digna como derecho humano. Hoy se reglamenta la ley de eutanasia en Uruguay. Libertad y dignidad, sin imposiciones. Uruguay, referente a nivel internacional en derechos”.
Oposición
En la propia publicación de Presidencia, numerosos comentarios de usuarios se manifestaron en contra. La cuenta @libertadmjr expresó: “Qué peligro que te pase algo y lo prioritario no sea defender la vida. Este tema me preocupa mucho. El Estado no es quién para meterse en estos temas. Estamos perdiendo el rumbo de lo que está bien”.
Asimismo, Tomás Fernández escribió: “Hoy deja de existir el Ministerio de Salud Pública, ya no te ayudan a recuperarte de la enfermedad, ahora te ayudan a morirte más rápido”.
Incluso entre votantes del oficialismo surgieron matices. Un usuario identificado como Daniel F. señaló: “Por un lado me parece muy bien que se haya llegado a este punto, felicitaciones. Ahora, no se olviden de los otros temas urgentes que no están resolviendo. Voté a este gobierno y es mucho más amplia la decepción que la aprobación”.
Así mismo, la usuaria de X Laura Busto al respecto escribió: “Nefasto, saben cuánta gente sufre depresión y intento de suicidio en Uruguay?, se acuerdan de la chica española? ¡Muy triste todo esto!”, enfatizó. Finalmente el usuario identificado como Santiago Pérez, sentenció: “Y cuando firma el decreto para eliminar de las calles a los delincuentes?”.