Ayer, Diario Rombe puso sobre la mesa las pistas clave de las firmas autorizadas y la cuenta utilizada por el Ministerio de Minas e Hidrocarburos para gestionar de forma opaca los fondos de formación y asistencia de los técnicos. Hoy, la evidencia documental obtenida en exclusiva por este medio no solo confirma punto por punto aquella investigación, sino que desvela la maniobra desesperada con la que la cúpula del Ministerio intentó eludir el control fiscal cuando la tensión interna estalló.
La secuencia de documentos en poder de Diario Rombe demuestra cómo el Ministerio exigía a las multinacionales el pago de honorarios por horas de sus inspectores, cómo reconocía oficialmente que arrastraba años de impagos con ellos y, sobre todo, cómo gigantes del sector como Marathon, Mobil y Chevron frenaron en seco un intento de chantaje del exministro Gabriel Mbaga Obiang Lima.
La confirmación del mecanismo: Las petroleras sí pagaban por hora trabajada
Tal como adelantó este medio, el cobro de las asistencias técnicas no respondería a ningún invento o bonificación graciosa: era una tarifa institucional formalizada desde la propia Dirección General de Hidrocarburos. Un documento oficial dirigido a la gerencia de Marathon EG demuestra cómo el Ministerio exigía formalmente el pago de 6.000 francos CFA por hora por técnico para inspecciones y operaciones en la terminal de Punta Europa (y 3.000 F.CFA/hora para personal aduanero). Las petroleras cumplían e ingresaban religiosamente estos fondos en la cuenta corriente institucional nº 27100107801-45.
Sin embargo, mientras el dinero entraba en las arcas controladas por el Ministerio, los técnicos que arriesgaban su integridad en las plataformas no veían un solo franco.
El «portazo» ético de Marathon, Mobil y Chevron a Obiang Lima
El momento más revelador de la trama se produjo en el último trimestre de 2021. Con los técnicos al borde de la huelga por los atrasos acumulados desde 2019, Gabriel Mbaga Obiang Lima intentó una maniobra arriesgada: emitió la comunicación Ref. 4553-050 exigiendo a las petroleras que cambiaran el procedimiento y comenzaran a pagar directamente a los técnicos asignados, buscando quitarse de encima la presión del dinero retenido.
La respuesta de las multinacionales fue un portazo histórico que dejó al descubierto la ilegalidad de la propuesta. En una carta confidencial del 21 de septiembre de 2021 (Ref. MEGPL-615-21), el presidente de Marathon E.G. Production Limited, Philip Liverpool, rechazó categóricamente la exigencia del ministro amparándose en la legalidad internacional y nacional:
«Lamentablemente, no podemos realizar pagos directamente a los técnicos designados por el MMH, dado que esta práctica no se ajusta al Código de Conducta Empresarial de Marathon y/o a nuestras respectivas políticas de cumplimiento ni a la recientemente implementada Ley de GE n.º 1/2021 sobre Prevención y Lucha contra la Corrupción. Asimismo, confirmamos que cuando consideramos este acuerdo por primera vez, se acordó que todos los pagos se realizarían directamente al MMH tras la recepción de un recibo mensual».
Acorralado por la negativa de Marathon, así como de Mobil Equatorial Guinea Inc. y Noble Energy / Chevron, al ministro no le quedó más remedio que capitular. En dos cartas oficiales enviadas el 2 de noviembre de 2021 (Refs. 6939/050 y 6938/050) a los presidentes de Mobil (Eric W. Pletcher) y Chevron (L. Gene Kornegay), Obiang Lima tuvo que admitir por escrito que su orden había sido «momentánea» e instruyó a las empresas a seguir ingresando los fondos «en la cuenta Bancaria del Ministerio».
Miga a miga: El reconocimiento oficial de los atrasos y la reunión de urgencia
Las pruebas documentales desmontan la versión oficial que intentaba minimizar el conflicto. El 13 de agosto de 2021, ante la asfixia del personal, el Ministerio ordenó realizar una transferencia parcial de apenas 27.034.000 francos CFA desde la propia cuenta denominada «Técnico Nacional de plataforma, Ministerio de Minas e Hidrocarburos» hacia bancos locales (BANGE, CCEIBANK GE, ECOBANK GE y BGFIBANK GE).
El documento es de una contundencia demoledora: la cúpula justificó la orden admitiendo textualmente que correspondía a los «atrasos que este Ministerio arrastra desde el año 2019 hasta la fecha».
Semanas después, el 6 de septiembre de 2021, el propio ministro se vio obligado a convocar de urgencia (Ref. USSL/050) a todos los técnicos y asesores a una reunión a puerta cerrada en Djibloho para frenar la marejada por el impago de los «Honorarios Técnicos».
La sombra del entramado familiar y la cifra que Teodorín prefiere no mirar
Mientras la alta dirección intentaba contener la crisis con parches de 27 millones, el descontento interno apuntaba directamente a la gestión de los recursos acumulados en la cuenta del Ministerio. En las comunicaciones internas a las que ha tenido acceso Diario Rombe, los funcionarios denunciaban la opacidad en el manejo de estos fondos y la influencia ejercida por altos cargos y figuras del entorno ministerial.
Entre los nombres que operaban dentro de la estructura de Gabriel Mbaga Obiang Lima figura su cuñado, Óscar García (Barleikon) Bernico Aboki, entonces Director General de Empresas Estatales y Activos. Bernico Aboki, cuñado de Gabriel Mbega Obiang Lima y pariente de Carmelo Ovono Obiang (alias Didi) —su padre, Francisco García Berniko, es medio hermano de la abuela materna de Didi—, formaba parte del círculo de poder que gestionaba el patrimonio público bajo una manto de estricta confidencialidad.
La investigación de Diario Rombe no se detiene aquí. Si los 27 millones transferidos en agosto de 2021 solo sirvieron para cubrir una fracción de la deuda, ¿dónde están los más de 500 millones de francos CFA que las multinacionales ingresaron por los servicios de los técnicos durante todos estos años? La respuesta sigue estando en la cuenta fantasma que las autoridades aún no se han atrevido a auditar.