El documento realizado por la Unidad Temática de Economía de la Comisión Nacional de Programa del Frente Amplio (Uteco) y que plantea cambios imposictivos, podría tener algunos elementos a considerar en la próxima Rendición de Cuentas que deberá ser enviada al Parlamento en los próximos meses. En diálogo con la prensa el senador Sebastián Sabini comentó el documento de manera general y dijo que se plantea revisar exenciones impositivas a autos eléctricos de alta gama, reformar el Impuesto a las Transmisiones Patrimoniales, unificar el IRAE y el IRPF, revisar el Impuesto al Patrimonio y avanzar hacia un IVA personalizado. El legislador indicó que se deben revisar las exenciones impositivas a los autos eléctricos de alta gama ya que «así como están no parece razonable que tengamos algunas de ese tipo de exenciones».
Otro punto es la reforma del Impuesto a las Transmisiones Patrimoniales (ITP). Hoy, explicó Sabini, «paga lo mismo una transacción de un millón de dólares que una de 50.000». Introducir progresividad en este impuesto podría generar más recaudación por el tramo alto sin afectar a los compradores de menor capacidad, aunque también podría desincentivar inversiones en el sector.
Sobre el IRAE y el IRPF, Sabini planteó avanzar en una unificación. Ambos impuestos gravan rentas de naturaleza diferente uno a las actividades económicas empresariales, el otro a las personas físicas y su convergencia sería una reforma estructural de envergadura. El senador no entró en los detalles técnicos de cómo se implementaría esa unificación, pero la idea responde a una crítica histórica de la izquierda y es que los empresarios, a través del IRAE, tributan de forma diferenciada respecto a los trabajadores en relación de dependencia.
En cuanto al Impuesto al Patrimonio (IP), Sabini dijo que «la recaudación es muy baja». El IP grava el patrimonio neto de personas y empresas, pero está sujeto a mínimos no imponibles, exoneraciones y mecanismos de compensación con el IRAE que terminan reduciendo drásticamente su base real. La propuesta que circula en el FA apunta a «generalizar el criterio de progresividad», aplicando tasas crecientes según el volumen del patrimonio.
Y un punto que vuelve al tapete es IVA Personalizado (IVA P). Sabini lo planteó como una herramienta de equidad. «El IVA es el impuesto que más recauda en este país y en algunos casos productos que inciden mucho en la canasta familiar pagan la misma tasa que otros que no son de primera necesidad» dijo. El IVA Personalizado ya se había mencionado en el pasado por parte del Frente Amplio, tras la campaña electoral de 2024 y hay inclusive un estudio del BID al respecto realizado en 2022 por Jerónimo Roca y Alberto Barreix, dos economistas que fueron en parte los creadores del IRPF. La idea es crear una sola tasa de IVA, en este caso de 21%, y eliminar la mínima existente de cero, la de 10% y la de 22%. El Iva del 21% gravaría todos los productos inclusive los exonerados como la leche. Se compenza a los hogares de menores recursos aumentando las transferencias, por los montos estimados del IVA que tendrán que pagar de más. Otro escenario planteado contempla mantener la tasa básica en un 22%, llevar la tasa mínima del actual 10% al 17% y gravar a la nueva tasa mínima los productos de la canasta básica hoy exonerados. También para compenzar se harían transferencias a los hogares de los deciles más bajos. En ambos casos la recudación fiscal se estima que por IVA aumentaria unos 500 millones de dólares al año.
Sabini dijo que lo analizado por la la Unidad Temática de Economía de la Comisión Nacional de Programa del Frente Amplio sirve ya que «es parte de la discusión que tenemos de cara, sin duda, a lo que va a ser la Rendición de Cuentas», señalando que el Ministerio de Economía accederá en algún momento al documento. Se trata, según describió, de una propuesta que tiene como eje «generalizar el criterio de progresividad» en el sistema tributario uruguayo.