El Tribunal de Distrito de Virginia rechazó de forma categórica la solicitud presentada por la defensa técnica Sebastián Marset para autorizar visitas de carácter confidencial con su abogado patrocinante en Uruguay, Santiago Moratorio. La resolución emitida por el juez federal Rossie Alston determinó que la normativa vigente limita el beneficio de las comunicaciones reservadas únicamente a los profesionales habilitados de manera formal para ejercer la abogacía en territorio estadounidense.
La fundamentación magistral precisó que las gestiones del jurista extranjero pretendían abordar la estrategia defensiva respecto a los procesos penales abiertos en la región sudamericana y no la causa instruida en la jurisdicción norteamericana. Asimismo, la sede judicial respaldó las advertencias cursadas por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, organismo que señaló que otorgar excepciones de ese tipo podría comprometer los protocolos de seguridad del establecimiento presidio e implicar el traslado del detenido hacia un penal de máxima seguridad.
Paralelamente, la causa principal iniciada en el foro federal continúa su curso procesal tras el colapso de las negociaciones de culpabilidad previas. La Fiscalía amplió el pliego acusatorio formal e incorporó nuevos cargos graves, entre ellos conspiración para el narcoterrorismo e importación masiva de sustancias controladas. Tras la prórroga concedida para la presentación de escritos probatorios y mociones de la defensa, el tribunal fijó el inicio del juicio oral con jurado para el primer mes del próximo año, instancia en la que el imputado enfrentará la posibilidad cierta de una condena a cadena perpetua.