Cabildo Abierto volvió a quedar en el centro de la escena parlamentaria. Con una bancada reducida a dos diputados y sin representación en el Senado, el partido liderado por Guido Manini Ríos conserva una llave decisiva para la aprobación de la Rendición de Cuentas, en un escenario donde el oficialismo no cuenta con mayoría propia en la Cámara de Representantes.
En una extensa entrevista con Diario La R, Manini Ríos sostuvo que su partido no se cerrará a acompañar el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo, aunque advirtió que el respaldo dependerá de que sean contemplados una serie de planteos que serán presentados formalmente al presidente Yamandú Orsi.
“Nosotros no nos cerramos a votar la Rendición de Cuentas, pero queremos que se contemplen estas cosas que estamos pidiendo, que las vamos a plantear formalmente y con la seriedad que el caso merece”, afirmó.
Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que Cabildo no acompañe el proyecto si no existe disposición al diálogo. “Si chocamos contra un muro o una actitud de soberbia es probable que no estén los votos de Cabildo”, señaló, aunque aseguró estar convencido de que “va a haber espacio para el diálogo para mejorar esta Rendición de Cuentas”.
El exsenador afirmó que la propuesta presupuestal del gobierno tiene problemas no solamente por lo que incluye, sino fundamentalmente por lo que deja afuera.
“Uruguay necesita propuestas más profundas para los graves problemas que tiene. No alcanza con reducir la pobreza infantil un 2,5% asignándole 30 y pocos millones de dólares. Se precisa mucho más”, sostuvo.
Para Manini Ríos, la Rendición de Cuentas debería ser una oportunidad para avanzar en transformaciones estructurales. En ese sentido, reclamó la implementación de la ley de riego, medidas para reducir los costos energéticos y políticas destinadas a atraer inversiones extranjeras. “Hay empresas que antes de aterrizar en Uruguay aterrizan en cualquier país de la vuelta porque tienen mejores condiciones”, afirmó.
También cuestionó el funcionamiento del Estado y reclamó señales de austeridad. “El Estado hoy es un Estado gordo, ineficaz, ineficiente, con funciones duplicadas en distintos ministerios y reparticiones totalmente prescindibles”, afirmó.
En esa línea, planteó revisar gastos vinculados a viajes, viáticos, flota vehicular y beneficios internos de organismos públicos. “Hay gente que no llega a fin de mes y hay organismos que se dan el lujo de regalar cosas porque les sobra plata”, cuestionó.
El líder cabildante aseguró que su planteo no apunta a eliminar al Estado sino a modificar su funcionamiento. “Nosotros no somos estaticidas, entendemos que el Estado cumple una función fundamental como escudo de los más débiles, pero hay gorduras del Estado inexplicables que queremos terminar”.

“Uruguay es un enfermo”
Más allá de la Rendición de Cuentas, Manini Ríos realizó un diagnóstico general sobre la situación del país y afirmó que Uruguay enfrenta problemas estructurales que requieren cambios profundos.
“No podemos seguir con curitas tratando el tumor. No se puede tratar un tumor con aspirina, hay que aplicar cirugía”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que uno de los principales desafíos es la evolución demográfica y su impacto sobre la seguridad social. “Todos sabemos que por este camino en pocos años más no habrá quien pague la Seguridad Social. Si no hay un aumento de gente en Uruguay por la vía de los nacimientos o de la inmigración, estamos en un gravísimo problema”, sostuvo.
El dirigente de Cabildo Abierto criticó que el sistema político discuta los problemas nacionales pensando en la próxima elección. “Tenemos que analizar los problemas en clave de país, no en clave de lo que me conviene para las elecciones del 29”, afirmó. Y agregó: “Hoy por hoy el Uruguay es un enfermo que va derecho a un desastre si no cambiamos la realidad”.
Seguridad: “No es incontenible, es contenible”
En cuanto al aumento de la violencia y de la inseguridad pública, Manini Ríos rechazó la idea de que la situación sea irreversible y afirmó que “no es incontenible, sino incontenido y es contenible si se hacen las cosas bien”. Según sostuvo, Cabildo Abierto presentó propuestas desde 2020 a los distintos ministros del Interior, pero considera que las políticas aplicadas en las últimas décadas no han generado resultados.
Entre sus planteos mencionó la recuperación de efectivos policiales que actualmente cumplen funciones en comisión fuera del Ministerio del Interior, el fortalecimiento de las comisarías barriales y una redistribución de recursos humanos. “Hay casi 500 policías en comisión en despachos de jerarcas y legisladores. Un ministerio que está en la primera línea de batalla no puede desprenderse de 500 efectivos”, afirmó. También cuestionó la cantidad de funcionarios administrativos dentro de la Policía y planteó trasladarlos a tareas operativas. “No se precisan necesariamente más ingresos ni más presupuesto. Con lo que hay hoy, con otro manejo, se puede mejorar”, sostuvo.
Drogas, cárceles y rehabilitación
Manini Ríos vinculó directamente la seguridad con el consumo de drogas, la educación y la rehabilitación penitenciaria. Cuestionó la política de regulación del cannabis y afirmó que la legalización no logró desplazar al narcotráfico. “El narco hoy está vendiendo más que nunca porque se han logrado miles y miles de clientes nuevos”, afirmó.
También reclamó campañas de prevención sobre el consumo de drogas y sostuvo que el sistema carcelario debe cambiar. Su propuesta es que todos los presos trabajen obligatoriamente durante su reclusión mediante talleres y convenios con instituciones educativas y empresas. “El objetivo tiene que ser que cuando salga tenga hábitos, una habilidad, algo de dinero producto de su trabajo y sin adicción”, afirmó.

Militares y seguridad: frontera sí, calles no
Consultado sobre el papel de las Fuerzas Armadas en seguridad, Manini Ríos defendió su participación en tareas de frontera y custodia perimetral de cárceles, pero rechazó que militares patrullen las calles. “El Ejército tiene funciones claras en el control de fronteras. Ahí puede colaborar de forma muy efectiva”, afirmó.
En cambio, cuestionó el patrullaje militar urbano. “¿Cuántos militares precisa para patrullar el país? Diez veces lo que hoy tienen las Fuerzas Armadas”, sostuvo.
También advirtió sobre las consecuencias del uso de armamento militar en zonas urbanas. “El problema no se soluciona con una patrulla militar pasando por un barrio. El delincuente va a seguir delinquiendo”, afirmó.
Sobre los vehículos blindados militares utilizados en apoyo a la Policía, consideró que se generó una discusión excesiva. “Se armó una tormenta por algo muy menor. Que el blindado sea militar o tenga otro color no cambia nada. Lo importante es que la Policía tenga protección para actuar”, señaló.
Cabildo Abierto: autonomía y futuro político
Manini Ríos reafirmó que Cabildo Abierto continuará actuando con autonomía respecto a los dos grandes bloques políticos.“No pertenecemos a ninguno de los dos grandes bloques en los cuales se ha dividido la sociedad”, afirmó. Recordó iniciativas impulsadas por su partido, como el proyecto sobre endeudamiento de las personas, y cuestionó que el sistema político no haya acompañado sus propuestas. “El sistema político muchas veces nos ninguneó”, sostuvo.
Consultado sobre una eventual reconstrucción de acuerdos políticos, afirmó que “en política nunca se puede descartar nada”, aunque señaló que primero deberían existir señales de mayor consideración hacia los planteos de Cabildo. Sobre el gobierno de Yamandú Orsi, opinó que todavía no aparecen resultados en los grandes problemas nacionales.
“Está enredado en cosas laterales, debilitado y dando carne para que todos los días le peguen por todos lados”, afirmó. A su juicio, todavía “no se le ven las patas a la sota” respecto a soluciones concretas en seguridad, drogas o endeudamiento.
Finalmente, confirmó que solicitará una reunión con el presidente Orsi una vez que Cabildo Abierto termine de elaborar su paquete de propuestas para la Rendición de Cuentas. “Vamos a hacer una propuesta seria. Queremos señales claras de austeridad, reducción del peso del Estado y generación de empleo”, afirmó.
El viernes negro para la Celeste
Uruguay quedó eliminado del Mundial 2026 en fase de grupos el viernes 26 de junio tras perder 1-0 ante España y cerrar su participación sin victorias y con apenas dos puntos.
Consultado sobre el fracaso deportivo y la responsabilidad de las autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Guido Manini Ríos sostuvo que los dirigentes son responsables porque “eligieron y respaldaron el proyecto que fracasó rotundamente”.
“Cuando hay un fracaso siempre hay un responsable, tiene que haberlo en todos los ámbitos”, afirmó.
Aunque reconoció que pueden existir factores deportivos puntuales, consideró que la conducción institucional debe asumir responsabilidades. Consultado por quien hinchará este domingo en el partido final por la Copa del Mundo, no lo dudó. “Por Argentina, por supuesto”.