El médico veterinario Luis Rio Bueno, quien reside en Santa Elena de Uairén, en la frontera con Brasil al sur del estado Bolívar, hizo su propuesta como dirigente ciudadano para recuperar la Troncal 10, la vía que comunica el sur de Venezuela con vecino país.
Humberto Martí E.
Luis Riobueno, médico veterinario, dirigente ciudadano y defensor del desarrollo del Sur de Bolívar denunció el recorrido crítico desde Upata hasta Santa Elena de Uairén en el estado Bolívar, y diagnosticó, la realidad visual y la hoja de ruta integral para el rescate de la principal arteria que nos comunica con Brasil y su rescate.
La Troncal 10 no es una simple carretera, es la columna vertebral que conecta al estado Bolívar con el resto de Venezuela y con la hermana República Federativa del Brasil, con más de seiscientos kilómetros de recorrido estratégico, esta vía sostiene el comercio binacional, el turismo de la Gran Sabana, muy venido a menos, y la vida diaria de miles de familias que hoy atraviesa uno de sus momentos más oscuros, explicó Riobueno.
Viajar hoy desde Upata hasta Santa Elena de Uairén se ha convertido en una travesía de alto riesgo. Lo que en el pasado fue una vía amplia, asfaltada y segura, hoy presenta tramos alarmantes de destrucción, especialmente en el trayecto que va desde Temeremos, pasando por El Dorado, Km 88 y la Escalera, hasta llegar a la frontera.
Para entender la magnitud del problema, basta recordar cómo era transitar por esta carretera hace unas décadas. Cuando el pavimento continuo permitía el flujo eficiente de temporaditas hacia la Gran Sabana, el transporte de alimentos y la integración fronteriza fluida.
Hoy la realidad en el tramo Temeremos – Santa Elena es alarmante: cráteres y cárcavas, pérdida casi total de la capa de rodamiento en diversos sectores, donde el barro reemplaza al asfalto, fallas de borde, educción del paso a un solo carril al borde de abismos o taludes inestables.
Es muy común encontrarse con vehículos varados, gandolas de carga y autobuses atrapados durante horas o días en el barro.
El colapso de la Troncal 10 es el resultado directo de la combinación de tres factores fundamentales: “en primer lugar, la falta de mantenimiento preventivo y drenajes colapsados, en una región tropical de intensas lluvias, las alcantarillas tapadas provocan que el agua socave la base de la carretera, generando las temidas fallas de borde”, agregó.
También el constante tráfico pesado descontrolado, con el paso constante de gandolas de gran calado, sumado a la logística de la actividad minera sin regulación de peso por eje, acelera la fractura de la capa asfáltica.
“Transitar de noche por tramos envueltos en neblina, como La Escalera o las curvas previas a Santa Elena de Uairén, representa un peligro constante para conductores locales y visitantes”, denunció.
Recuperar la Troncal 10 no es solo asfaltar un hueco, es restituir el derecho a la salud, a la movilidad, al comercio justo y a la dignidad de los habitantes del sur de Bolívar.
Propone el Dr. Riobueno una hoja de ruta responsable para solventar esta crisis, se requiere una estrategia técnica planificada en tres fases concretas:
En primer lugar una acción inmediata de cero a seis meses, que incluye el bacheo y nivelación de emergencia, el despliegue de cuadrillas técnicas para la atención inmediata de los agujeros más peligrosos entre Tumeremo, El Dorado y la frontera.
También el despeje de drenajes y cunetas, limpieza de los cauces laterales antes de las lluvias para evitar desbordamientos que destruyan la vía.
La falta de iluminación en tan larga vía es muy importante la demarcación y ojos de gato, la colocación urgente de señalización reflectiva en curvas críticas y zonas de alta neblina.
Para ser culminada a mediano plazo y su consolidación en un período entre seis y veinticuatro meses, el reasfaltado integral por sectores con la reconstrucción de la carpeta asfáltica en los tramos completamente perdidos, y finalmente la Instalación de balanzas y control de carga en puestos de control de peso, para evitar que vehículos sobredimensionados destruyan la inversión realizada incluyendo la rehabilitación estructural de puentes, y posterior evaluación, concluyó Rio Bueno.
