El candidato al Vicerrectorado de la ULA Táchira plantea una reorganización académica que permita fortalecer la investigación, ampliar la oferta de formación y simplificar los trámites.
Crear al menos tres escuelas para dar mayor autonomía a las áreas académicas y facilitar la propuesta de nuevas carreras es el primer planteamiento de Douglas Barboza para transformar la ULA Táchira. El candidato al Vicerrectorado por Unidos por el Cambio en las elecciones del próximo 11 de noviembre propone las escuelas de Comunicación Social, Humanidades y Educación, y Ciencias Contables y Administrativas.
Barboza es abogado, especialista en derecho administrativo y doctor en Pedagogía. Ha sido profesor universitario por 20 años y es el actual presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes (APULA) en el Táchira. Sostiene que la estructura departamental ha cumplido su ciclo histórico, dado que fue concebida para la carrera de Educación y luego se aplicó a Comunicación Social, Administración y Contaduría, pese a sus distintas necesidades de desarrollo.
Mayor autonomía para investigar y ampliar la formación
Según Barboza, las escuelas permitirían que cada área planifique su desarrollo académico y dé continuidad a las iniciativas de los profesores. Sus consejos, integrados por docentes, estudiantes y egresados, ofrecerían espacios para deliberar sobre nuevas carreras y proyectos.
La propuesta contempla facilitar la organización de grupos, centros e institutos de investigación, además de laboratorios dedicados a producir conocimiento científico. También permitiría impulsar cursos, congresos, diplomados y alianzas con instituciones públicas y privadas.
El candidato señala que esta reorganización abriría la posibilidad de proponer carreras largas, cortas o microcarreras y estudios de posgrado. Cada iniciativa requeriría los estudios y las aprobaciones correspondientes. “Queremos diversificar la oferta educativa para los tachirenses y abrir oportunidades vinculadas con las necesidades de la región”, expresa.
Nuevas modalidades y menos trámites
Barboza plantea impulsar la multimodalidad, mediante la combinación de enseñanza presencial, clases en línea y actividades que los estudiantes puedan desarrollar sin conectarse al mismo tiempo que el profesor. También propone estudiar opciones de educación a distancia, tomando como referencia experiencias existentes en la ULA.
Las microtitulaciones y la educación continua formarían parte de esa ampliación de oportunidades. El propósito, explica, es que los egresados puedan seguir formándose en áreas específicas de acuerdo con las necesidades del mercado laboral regional.
En la gestión administrativa, propone digitalizar los procedimientos para reducir el uso de papel y agilizar las solicitudes de beneficios estudiantiles, los ascensos y la reclasificación del personal. Cuestiona que la estructura actual, con siete coordinaciones y 25 unidades y oficinas, responda a las necesidades de la universidad.
El proceso comenzaría desde el Consejo de Núcleo
La creación de las escuelas requeriría reformar el Reglamento de los Departamentos y el Estatuto Orgánico. Barboza explica que la iniciativa debe discutirse en el Consejo de Núcleo y elevarse al Consejo Universitario, competente para sancionar los reglamentos de la ULA. También señala que correspondería llevar las reformas al Consejo Nacional de Universidades para su conocimiento y los fines pertinentes.
El candidato plantea iniciar el proceso durante los primeros cien días de gestión, con participación de la comunidad universitaria. Entre sus prioridades incluye impulsar la reforma del reglamento de funcionamiento del Consejo de Núcleo, comenzar la digitalización y promover mayor transparencia en concursos, ascensos y reclasificaciones.
En lo académico, propone reactivar el Consejo de Investigación y Postgrado, y actualizar los planes de estudio según las demandas de la sociedad tachirense. La reorganización en escuelas constituye la primera de sus propuestas para avanzar hacia una universidad con mejores oportunidades de formación e investigación.
“La ULA se juega abandonar el continuismo y renovarse”
Acompañado de Virgilio Castillo, candidato a rector por la plancha Transformación Universitaria de Mérida, Barboza recuerda la oportunidad que tienen los ulandinos de elegir, después de que esa casa de estudios estuviese 18 años sin elecciones. Explica que es momento de renovar la Universidad de Los Andes (ULA) y decidir lo mejor para su futuro.
Acerca de la ULA Táchira, el candidato recuerda que la actual gestión tiene cuatro años cumplidos en el vicerrectorado, o sea un período completo. Además, tiene veinte años en el ejercicio de cargos de responsabilidad.
“Creemos que es sano para la Universidad refrescar las ideas, que otras personas asuman la responsabilidad de dirigirla. El continuismo en el poder es uno de los males que más daño ha hecho a la democracia. Por ello, hay que defender la alternancia como principio de la cultura democrática”.
Asimismo, aclara que no se trata de cambiar unos nombres por otros. “Las circunstancias de la universidad requieren cambio. Lo exige el contexto que viven el país y el mundo. La ULA, y en especial la ULA Táchira, se ha perdido en el camino de la innovación”.
El candidato señala que no basta con mantener las puertas de la universidad abiertas. Agrega que “en medio de la crisis universitaria es un logro, pero uno que no solo se puede adjudicar la Universidad de Los Andes. Ninguna universidad autónoma ha dejado de recibir y atender a sus estudiantes”.
En este sentido, Douglas Barboza sostiene que es un error mantener como meta la sobrevivencia. “Debemos empezar a plantearnos otros retos. Volver a impulsar la investigación; tener aulas donde nos sintamos respetados, donde haya sillas y mesas suficientes, donde haya sanidad, ventanas, electricidad, tecnología necesaria. Lo que requiere un salón de clase para que sea un sitio idóneo para el proceso de enseñanza/aprendizaje.
Asimismo, asegura que hay que actualizar las carreras e innovar con nuevos programas de formación adaptados a los avances tecnológicos y a las nuevas necesidades del Táchira, de Venezuela y del mundo.