
La embestida del Presidente José Antonio Kast en contra del Partido Comunista por el llamado reciente a la ciudadanía a movilizarse fue rápidamente respaldado por los integrantes del gabinete, que se sumaron a los cuestionamientos a la tienda de la hoz y el martillo.
Las declaraciones del Mandatario fueron en respuesta a los dichos de la diputada comunista Lorena Pizarro, que planteó que no todo puede ser solucionado por el Congreso y que para generar cambios se necesitan a los movimientos sociales en las calles.
“Durante cuatro años, el Partido Comunista fue parte del gobierno y ocupó tranquilamente La Moneda. Hoy, luego de ser derrotado en las urnas, busca agitar las calles y frenar los avances que democráticamente impulsan el gobierno y el Congreso. Los chilenos quieren soluciones, no más violencia”, criticó el Jefe de Estado en su cuenta de X.
La violencia nunca puede transformarse en una herramienta de acción política. Ninguna diferencia justifica agresiones, amenazas o intentos de imponer ideas por la fuerza. Chile necesita más democracia, más respeto y más diálogo. Las diferencias se enfrentan con argumentos e…
— Mara Sedini (@marasedini) May 11, 2026
Una de las primeras en escudar al Presidente fue la ministra secretaria general de Gobierno, Mara Sedini, quien utilizó la misma red social para entregar un mensaje contra la violencia. El escrito también se da en medio de la agresión que sufrió el diputado del PDG, Javier Olivares, que afirmó que los atacantes gritaron consignas de izquierda tras golpearlo.
“La violencia nunca puede transformarse en una herramienta de acción política. Ninguna diferencia justifica agresiones, amenazas o intentos de imponer ideas por la fuerza. Chile necesita democracia, más respeto y más diálogo. Las diferencia se enfrentan con argumentos”, escribió.
Previo a ingresar a La Moneda para participar del consejo de gabinete, el titular de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, también abordó las palabras del Mandatario, y en su estilo característico, lanzó una advertencia.
En cuanto a las eventuales movilizaciones, dijo: “Si respetan el Estado de Derecho y no rompen nada. El que rompe, paga”.