Ahora se visten de azul y están quitando todas las vallas de los dos detenidos en Nueva York
Humberto Martí Espina
Todo lo acontecido desde el pasado tres de enero con la extracción de Maduro y su mujer, nos da una radiografía de lo podrido que está el Estado venezolano, en donde la puñalada trasera se la dan los hermanos Rodríguez, hoy ellos multimillonarios, y el “loquero” presidente de la Asamblea Nacional, pide perdón al pueblo venezolano por todo los secuestros, crímenes y detenciones realizados en los veintisiete años de dictadura chavo-comunista. Algo parecido a lo ocurrido con Nerón, cuando fue apuñalado por sus diputados. Ahora hasta Nicolasito pidió perdón en público por todas las barbaridades que ha cometido-. Lo peor es que ahora se visten de azul y están quitando todas las vallas de los detenidos en Nueva York. Ahora la encargada se hace llamar presidenta y su hermano, presidente en la Asamblea Nacional, y hasta se da el tupé de viajar a La Haya, donde se decidirá el litigio de la Guayama Esequiba, cuando ella fue cómplice del regalo que hizo Maduro a Guyana, como igual cedió más de medio millón de hectáreas de La Vergareña a los iraníes, su antecesor que pagó la deuda externa Argentina, y pare de sufrir.
Muy bueno el mensaje de Elizabeth Sánchez Vega en un comunicado dirigido a Trump entre otras cosas, que investigadores y analistas señalan “que la responsable de haber desviado doscientos millones de dólares del erario venezolano, se sienta ahora con el encargado de negocios de la embajada de los Estados Unidos de Norteamérica en Caracas para hablar de una supuesta cooperación energética. Señala el artículo que representantes de Washington en Caracas acumulan fotografías junto a funcionarios del régimen que Washington tiene en su lista de sanciones, y que mensaje recibe el venezolano honesto cuando ve que el país que proclama defender su libertad, desayuna con sus carceleros.
PUERTA GIRATORIA
La ley de Amnistía que se suponía liberaría a todos los presos políticos sigue funcionando, al igual que los centros de tortura que funcionan en todo el país, muchos de ellos donde nadie se lo imagina. Durante una manifestación de los estudiantes de la UCV en Caracas, hubo unos cuantos detenidos, y nadie sabe a dónde se los llevaron. No entendemos como Míster Trump, a quien en realidad agradecemos que se llevó a cucuteño bailador, pero que los principales y cabecillas de múltiples bandas siguen trabajando para los Rodríguez. Nadie sabe realmente quien hace la contraloría de las medicinas y recursos que llegan al país producto de las ventas del petróleo, pero en realidad las cosas siguen igual.
IVIC
El Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas creado en democracia el nueve de febrero de 1959 mediante decreto, aunque su fundador fue el doctor Humberto Fernández Morán, quien también fundó el Instituto Venezolano de Investigaciones cerebrales (IVNIC) . Hay una polémica que si se llevaron un 12.5 kilogramos de uranio enriquecido, ya que el IVIC fue cerrado, pero los norteamericanos temiendo que los irresponsables que gobiernan este país agarraran ese uranio y se lo regalaran a Irán, prefirieron llevarse esos doce kilos y medio de uranio enriquecido, que estaban resguardados en la antigua sede del instituto, en Los Teques, estado Miranda, donde ahora funciona otra empresa.
Como se sabe, el científico Fernández Morán fue el inventor de la cuchilla de diamante o bisturí de diamante, destacado investigador en crio-microscopía electrónica y biofísica.
La operación de rescate del uranio enriquecido que estaba en el IVIC fue ejecutada por la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) de EE.UU en coordinación con el Reino Unido y varios organismos internacionales. El reactor nuclear venezolano había cesado sus funciones en el año1991. La antigua sede del IVIC, es ahora PEGAMA (Planta de Esterilización por Rayos Gamma) se encuentra activa para fines médicos y de alimentos sin utilizar, según pudimos conocer gracias a conocedores de la materia.

Esta es la sede del desaparecido IVIC donde estaba el reactor nuclear con doce kilos y medio de Uranio enriquecido.

EL AUTOR es licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en el año 1977 y se desempeñó como gerente de información de la Corporación Venezuela de Guayana (CVG)