El partido opositor Convergencia para la Democracia Social (CPDS) ha cargado duramente contra el Gobierno de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo tras la publicación del informe de la Gendarmería sobre el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSESO), denunciando que “quien crea la corrupción no puede presentarse como su verdugo”. La formación considera que el Ejecutivo intenta presentarse como adalid de la lucha anticorrupción cuando, según afirma, es el propio sistema político el que ha permitido durante décadas el saqueo de los recursos públicos.
En una nota de prensa difundida este 21 de mayo desde Malabo, CPDS sostiene que las irregularidades reveladas en el informe oficial sobre el INSESO “son de extrema gravedad” y describen un escenario marcado por contratos adjudicados sin licitación, pagos por servicios inexistentes, medicamentos almacenados hasta caducar y millones de francos CFA destinados presuntamente a infraestructuras sanitarias abandonadas.
El partido de oposición señala directamente al Gobierno como responsable político de estas prácticas. “La corrupción no es un accidente en Guinea Ecuatorial, es el método de gestión pública”, afirma la organización, que acusa al régimen instaurado en 1979 de haber construido un sistema basado en el desvío de fondos, los conflictos de intereses y la falta total de controles institucionales.
Según CPDS, el Ejecutivo carece de legitimidad para presentarse ahora como impulsor de investigaciones judiciales. En este sentido, critica el anuncio del Vicepresidente de remitir el expediente a la Fiscalía General del Estado, cuestionando la independencia del Ministerio Público y asegurando que la justicia responde directamente al poder político.
La formación recuerda otros escándalos que, según denuncia, terminaron sin consecuencias judiciales pese a las promesas oficiales de investigación. Entre ellos menciona el caso GOYO, la desaparición de fondos vinculados al Poder Judicial, el caso de la Televisión Digital Terrestre (TDT) y las presuntas irregularidades relacionadas con la venta de escuelas públicas.
Para CPDS, una verdadera lucha contra la corrupción requeriría medidas estructurales como la publicación íntegra de los contratos del INSESO, auditorías independientes, acceso público a las cuentas estatales y una justicia desvinculada del poder ejecutivo. “Mientras el poder esté concentrado en una familia, mientras no haya separación de poderes, prensa libre y rendición de cuentas real, todo informe será un ajuste de cuentas interno y toda promesa de tolerancia cero será una cortina de humo”, sostiene el comunicado.
La organización también pone el foco en las consecuencias sociales del presunto saqueo de los fondos públicos. Denuncia que el centro hospitalario de Luba continúa abandonado pese a los millones invertidos supuestamente en su rehabilitación, mientras ciudadanos afiliados al sistema de seguridad social siguen sin recibir atención médica adecuada y medicamentos esenciales terminan caducando en almacenes.
CPDS concluye reclamando que los recursos del INSESO sean destinados realmente al sistema sanitario y que los responsables comparezcan ante tribunales independientes. “La población no necesita más comunicados. Necesita hospitales funcionando, transparencia y justicia real”, sentencia la formación opositora.