Hay 43 botaderos de basura a cielo abierto y 21 funcionan sin licencia ambiental en el departamento de Cochabamba, según informó el portavoz institucional de la Gobernación, Sergio de la Zerda.
El problema sobre el manejo de residuos sólidos en el departamento de Cochabamba se mantiene latente. El conflicto más reciente se da porque el Complejo Industrial del Valle (CINVA) opera con su planta separadora de basura en la zona de Cotapachi (Valle Bajo), llevando residuos sólidos de la ciudad de Cochabamba. En el mismo sector tienen sus botaderos los municipios de Quillacollo y Colcapirhua, cuyos pobladores se oponen a que en el lugar se trate basura de otro municipio. En paralelo, hay observaciones a la falta de licencia ambiental para el trabajo de CINVA.
El 18 de mayo, venció un plazo para todos los municipios, que ya debieran trabajar en la industrialización de la basura. A la par, la mayoría tampoco cuenta con la licencia ambiental.
De la Zerda informó que la Secretaría de Medio Ambiente de la Gobernación continúa recibiendo los informes de la situación en cada municipio, y que emitirá la siguiente semana un informe consolidado que será enviado también al Ministerio de Medio Ambiente y Agua, para analizar las siguientes medidas.
LICENCIA AMBIENTAL “Tenemos actualmente 43 botaderos a cielo abierto, 2 complejos de tratamiento, 3 botaderos en áreas protegidas y 5 municipios que no cuentan con estos espacios. Veintiún botaderos funcionan sin licencia ambiental, 24 con este documento. Existen procesos administrativos sobre 28 botaderos, 23 han sido sancionados y hay un proceso adicional en curso”, detalló.
De acuerdo con la normativa nacional vigente, el tratamiento de los residuos sólidos es un tema que debe ser solucionado por los propios municipios. La Gobernación es el ente encargado solamente de emitir licencias ambientales, aunque en estricto apego a las leyes.
Respecto a la solicitud de licencia para trasladar residuos de Cercado a Cotapachi, citó de la Zerda, el secretario de Medio Ambiente, Oscar Céspedes, informó que una asociada de la empresa interesada hizo ingresar el trámite en cuatro oportunidades desde fines de enero.
“Anteriormente, se conoció que en todas las ocasiones se hicieron observaciones en torno al tema del derecho propietario que los interesados no pudieron acreditar, existiendo incluso una notificación del Instituto Nacional de Reforma Agraria a la Gobernación, por esos predios que son reclamados por el Ministerio de Defensa”.
El portavoz institucional sostuvo que el secretario de Medio Ambiente adelantó que la respuesta sobre la última tramitación se la hará conocer hasta este 25 de mayo como tope.
“Sin embargo, pese a no ser este un tema de nuestra estricta competencia, nuestra Gobernación ha trabajado para solucionarlo de manera mancomunada e intergubernativa. Hay importantes avances desde 2022 con el Proyecto Metropolitano para Tratamiento de Residuos Sólidos en la Región Metropolitana Kanata. Dicho modelo contó hasta 2024 con la aprobación de los siete alcaldes de las ciudades de esta región, incluyendo al de Cercado, tal como consta en los libros de actas, aunque luego este abandonó la iniciativa para optar por la contratación de una empresa, con un crédito por más de 1.300 millones de bolivianos”.
MODELO KANATA El gobernador Leonardo Loza visitó en días anteriores empresas donde trabajan industrializando residuos sólidos, incluso hasta llegar a obtener combustible.
Al respecto, De la Zerda enfatizó que el ‘Modelo Kanata’, “opuesto al monopolio de una sola empresa”, busca más bien aprovechar las más de 70 iniciativas de emprendedores y asociaciones que actualmente reciclan e industrializan.
Remarcó que se apunta a descentralizar la solución al problema y que Cochabamba no dependa de un único gran lugar de disposición de residuos. Buscamos potenciar el aprovechamiento de la basura en los siete municipios.
“Más del 80% de la basura es en realidad dinero, por lo que, con la alternativa que impulsamos, necesitaríamos solo un espacio fijo, emplazado en no más de dos hectáreas, para la eliminación final de lo que no se puede aprovechar. Esta pequeña planta podría estar emplazada incluso en el centro de cualquier ciudad, como sucede en las grandes capitales mundiales. Instamos a los municipios a reconsiderar esta alternativa en el Consejo Metropolitano Kanata. Mientras, con las alcaldías que así lo autoricen, seguiremos suscribiendo convenios”.
En la actualidad, existen acuerdos con Sipe Sipe y Tiquipaya, donde se aprovecharon ya 120 toneladas de llantas en desuso, para seguir generando verdadera industria y empleo.