La competitividad, el costo de la energía, la inseguridad y la falta de talento humano figuran entre los principales desafíos que enfrenta Costa Rica, según Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).
En entrevista con La República, Capón también se refirió a temas clave para la nueva administración, que cumplirá un mes en los próximos días, entre ellos la aprobación de proyectos como las jornadas 4×3, la armonización del sistema eléctrico y la flexibilización del INA.
El empresario advierte que “el éxito del nuevo Gobierno será también el éxito del país”, a la vez que pide discusiones constructivas para avanzar en la agenda de competitividad.
¿Cuáles son los principales retos país en este momento?
En nuestra Agenda de Competitividad establecemos los principales desafíos que frenan el desempeño del sector productivo y, por ende, afectan el bienestar de todos los costarricenses.
Allí destacamos temas estructurales que afectan la capacidad de competir de las empresas, como el tipo de cambio; la calidad y disponibilidad del talento humano; el peso de las cargas sociales; el creciente impacto de la inseguridad; el alto costo de la energía; el rezago en innovación y en incentivos que faciliten la transformación productiva, así como lograr una mayor diversificación de la oferta y destinos de exportación con un mayor aprovechamiento de la plataforma de tratados comerciales vigentes.
Históricamente, y como parte de nuestra misión enfocada en la mejora de la competitividad del país, la Cámara de Industrias analiza los principales factores que la afectan y, de manera propositiva y abierta, los comparte con distintos tomadores de decisión y poderes de la República.
¿Cuáles son las expectativas que tiene con el gobierno que recién empieza?
Costa Rica enfrenta una etapa decisiva para impulsar su competitividad, dinamizar su aparato productivo y generar mayores oportunidades de empleo y crecimiento económico.
En este contexto, el éxito del nuevo Gobierno será también el éxito del país y de los distintos sectores que conformamos la economía, incluido el sector productivo.
Desde la Cámara destacamos algunos proyectos clave incluidos en nuestra Agenda de Competitividad, como la Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, indispensable para contar con energía limpia a precios competitivos; las jornadas 4×3, fundamentales para un sector estratégico de la industria manufacturera que requiere seguridad jurídica; y la flexibilización del INA, necesaria para cerrar las brechas entre la formación del talento humano y las necesidades del sector productivo, entre otros proyectos clave.
Hoy enfrentamos un contexto internacional marcado por la incertidumbre, la complejidad y la volatilidad. Para enfrentarlo con éxito, requerimos lograr discusiones constructivas que nos permitan avanzar en las prioridades de la agenda de competitividad nacional, que al final es lo que permite mejorar el bienestar de las personas.
Recientemente, el Colegio de Geólogos señaló que el país tiene en Crucitas y Conchudita oro valorado en $10 mil millones, ¿debe el país explotar ese oro?, ¿qué se debe hacer?
Al punto en que hemos llegado, es necesario ser pragmáticos. Se deben tomar acciones que permitan una explotación ordenada y regulada, así como frenar el daño ambiental que actualmente no favorece ni al país ni a las comunidades de esa región.
El Banco Central ha decidido mantener la TPM en 3,25% alegando que existe un entorno internacional complejo y, por ello, debe existir prudencia, ¿qué opina?
Si bien debe existir prudencia ante un entorno internacional que ha venido siendo complejo desde hace varios años, esta no debería consolidarse como una permanente política monetaria restrictiva, sobre todo cuando la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor está por debajo del rango meta de inflación.
Por otra parte, la misión del Fondo Monetario Internacional, en su informe del 10 de marzo, fue contundente al señalar que se necesita relajar la política monetaria para facilitar el retorno de la inflación y las expectativas inflacionarias al nivel del 3%.
Además, a diferencia de cuando se dio el shock en los precios del petróleo y otras materias primas por la invasión de Rusia a Ucrania, que ocasionó la escalada inflacionaria de finales de 2021 y hasta agosto de 2022, el Banco Central cuenta con una posición históricamente alta de reservas monetarias, muy por encima de los requerimientos necesarios.
Estas reservas se podrían utilizar para contrarrestar o mitigar los posibles efectos abruptos en la depreciación del tipo de cambio y, por tanto, en el nivel de precios internos, que pudieran ser ocasionados por aumentos en los precios de materias primas y combustibles en el contexto actual, particularmente por la situación del Estrecho de Ormuz ante el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Finalmente, la presidenta Laura Fernández ha señalado que desea vender el BCR para fondear el IVM de la CCSS, ¿cuál es su opinión al respecto?
Ante los cambios demográficos que enfrenta el país, consideramos necesario explorar todos los caminos que permitan fortalecer, desde una visión integral, el IVM y la sostenibilidad de la CCSS, pilares fundamentales de nuestro sistema democrático.
En ese contexto, también es clave no debilitar el segundo pilar del sistema, el ROPC, que constituye un complemento importante para la sostenibilidad del sistema de pensiones en su conjunto.