¡Todos los directivos de Salud Pública en Bahía Honda se mudaron para el Servicio de Hospitalización del policlínico local! Dejaron sus asientos detrás de los burós, salieron de las oficinas y se fueron al lugar que más necesitaba de su presencia.
Y ese impulso final ha permitido casi concluir el primer bloque de esta añeja obra, de la cual se ha escrito en varias oportunidades, siempre con el propósito de restar tiempo a dos décadas de espera, desde el inicio del proyecto.
Para María de Lourdes Fernández Fernández, jefa del servicio de Ginecología y Obstetricia, hasta la fecha con diez camas, la terminación del Manuel González cumplirá por fin un sueño de hace muchísimos años. “Hemos tenido que sortear obstáculos, pero junto a los constructores, a quienes asesoramos en cada detalle propio de la especialidad, esperamos que muy pronto podamos comenzar a funcionar.
“Comparado con lo que tenemos hasta ahora se aprecia la mejora de las condiciones de trabajo. Aquí atenderemos a las embarazadas en período expulsivo. Además, abriremos un cubículo para asistir infecciones ginecológicas, contaremos con salón de parto e incubadora térmica. El personal calificado tampoco faltará, entre licenciados en Enfermería, especialistas en ginecobstetricia y máster en ciencias”, asegura Fernández Fernández.
Otra de las animadas con la mudanza es Grettel Ulloa Díaz, jefa de la Sala de Pediatría, quien destacó las esperanzas renovadas con la apertura del hospital, sobre todo porque mejora la atención a los niños.
“Vamos a contar con nueve camas, separadas por afecciones: gastro, respiratorio y misceláneas. Una de ellas estará destinada a los pequeños que se remiten a San Cristóbal”. Ambas prestaciones por el momento radicarán en locales adaptados, hasta la terminación del área denominada hospitalizados dos.
Cada espacio de la instalación se ha diseñado con especial cariño y dedicación. El día de nuestra visita encontramos a una artista visual empeñada en estampar una hermosa imagen, a la entrada de la sala de Ginecología. Todas las manos andan atareadas, para que más temprano que tarde, se abran las puertas de este anhelado lugar.

Enamorado de la epopeya
El doctor Ariosky Cabrera Díaz, director de Salud Pública en Bahía Honda, parece desdoblarse por estos días en un sinnúmero de funciones. Que si el tomacorriente no funciona, que si cometieron un error al sembrar la planta decorativa, que si deben revisar la pintura de las cunas…, nada pasa desapercibido a su agudeza.
Mientras nos muestra los progresos de la obra, su voz transmite la emoción de quien se siente a punto de saldar una pesada deuda con miles de personas. “Ya está lista la construcción civil de la emergencia, enfermería, sala de electrocardiograma, consultas, observación, laboratorio, y esterilización.
“El cuarto médico es, en realidad, un salón de operaciones pequeño, que se empleará con esos fines hasta que no se concluyan los dos bloques de hospitalizados que restan. Recibimos equipos de aire acondicionado de diferentes capacidades que garantizan la climatización en los diferentes espacios. Además, se habilitó una consulta de Ortopedia para colocar yesos y evitar la remisión de pacientes hacia San Cristóbal”.

El policlínico con hospitalización dispondrá también de una amplia farmacia y dispensario, cuyo mobiliario han recuperado los propios trabajadores.
Y en un pasillo interno, que en el futuro conectará ambos bloques, permanecerán los acompañantes del paciente grave, muy cerca de la terapia intensiva, habilitada con cuatro camas (una más de las que tienen hasta el momento). De acuerdo con Cabrera Díaz esperan que el Ministerio de Salud Pública instale una planta de gases medicinales, ya que los equipos se encuentran en el municipio.
El Gobierno en Bahía Honda les entregó unos dos millones de pesos del 1 por ciento de la Contribución Territorial al Desarrollo Local, para adquirir mobiliario y equipos electrónicos.
“Del mismo modo, se encuentra en la recta final la sala de Medicina, con seis camas, que funcionará como una suerte de sala de observación, atendida por nuestros clínicos, y equipada con camas eléctricas entregadas por el Ministerio”.
El director municipal de Salud Pública igualmente explicó que trasladaron un equipo de rayos X desde el Consejo Popular Pablo de la Torriente Brau hacia la nueva sede del policlínico. “Ha sido preciso adaptar pisos, adecuar instalaciones eléctricas y sustituir madera dete-riorada por madera plástica, entre otros cambios”.
En las consultas médicas se impuso la inventiva del cubano y un aire acondicionado se compartió para dos locales. Además, en la cocina comedor planean montar neveras de congelación y dos de mantenimiento. Entretanto, se suma el servicio de camillero, con sillas de ruedas para trasladar a los pacientes limitados de movilidad.
A tono con las dificultades energéticas, “le entregaron al municipio seis paneles solares. Aquí instalamos dos, uno en la posta médica de la comunidad Harlem, otro en la del Consejo Popular Pablo de la Torriente, en el Hogar de Ancianos y el Hogar Materno. La capacidad individual de dos kilos nos permitirá cubrir salas de Terapia, Pediatría y Emergencia”.

Cemento, arena…, voluntad
No han sido pocas las brigadas constructoras de paso por el policlínico en diferentes fases de su edificación. En esta etapa labrigada No. 1 de Obras Variasde Bahía Honda, perteneciente a la Empresa de Construcción y Montaje Artemisa, asume los detalles definitivos.

José Antonio Báez González, el director, precisó que estaban pendientes instalaciones eléctricas, conexiones de plomería y pintura, a solucionarse en el menor tiempo posible. “Esta última etapa hemos trabajado en equipo los compañeros de Salud Pública, la Dirección de Acueducto y nuevas formas de gestión, a fin de concluir lo antes posible”.
Debido a los problemas con el traslado asumen los trabajos obreros de la localidad. “En cuanto al bloque de hospitalización número dos se encuentra en el plan del año y prevemos, tan pronto concluyamos el primero, pasar al segundo, que ya anda a altura de cerramento y tiene losas Spiroll para la cubierta.
“Quedan detalles todavía en la terminación de aceras y viales de acceso”, agregó Báez González. Pero solo un paso nos separa de inaugurar el ansiado policlínico, en el cual la unidad, el control y el sentido de pertenencia de sus trabajadores han sanado heridas, incomprensiones y olvidos.