El dirigente de Libre, Rodolfo Pastor, denunció que la crisis política posterior a las elecciones de 2025 permitió dejar sin blindaje legal al Merendón, abriendo paso —según alertó— a intereses urbanísticos que ponen en riesgo el agua de más de 800 mil sampedranos.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. El dirigente del Partido Libertad y Refundación (Libre), Rodolfo Pastor, denunció supuestas maniobras desde sectores de poder para aprovechar vacíos legales y permitir la explotación de la sierra del Merendón, considerada una de las principales fuentes de agua, oxígeno y vida para el Valle de Sula —norte de Honduras—.
Pastor señaló que durante el gobierno de la presidenta Xiomara Castro se derogó el decreto legislativo 334-2013 —aprobado durante la presidencia legislativa de Juan Orlando Hernández—, mediante el cual la reserva perdió más de 2,500 hectáreas que posteriormente quedaron expuestas al desarrollo urbanístico.
Explicó que, en 2024, tras afectaciones provocadas por proyectos urbanísticos, se impulsó una nueva redefinición territorial mediante el Acuerdo 092-2025 del Instituto de Conservación Forestal (ICF), devolviendo los límites establecidos en el Decreto 46-90 y elevando la categoría de protección a Parque Nacional.


No obstante, advirtió que el retraso en la publicación de los planes y manuales de manejo ha generado un vacío que estaría siendo aprovechado por intereses privados.
“Se presta para que los intereses que siempre han estado tratando de aprovechar el vacío para manipular, para poder aprovechar el parque nacional que declara el Merendón y explotarlo, como se ha hecho en otros casos famosos e infames como el Parque Nacional Janet Kawas, Cayos Cochinos y Botaderos”, expresó.
Asimismo, recordó que la administración anterior del ICF, dirigida por Luis Soliz, realizó tres publicaciones sobre la redefinición y recategorización del área protegida los días 10, 20 y 30 de diciembre de 2025 en el diario oficial La Gaceta, otorgando un plazo de 60 días para reclamos; sin embargo, debido al contexto político postelectoral, el tema no logró ser discutido en el Congreso Nacional.
El dirigente aseguró que históricamente El Merendón ha sido una reserva estratégica para San Pedro Sula, ya que el 67 por ciento del recurso hídrico de la ciudad depende de esta cordillera.


“Nosotros, como sampedranos, tenemos claro que a nivel municipal hay muchas fallas y hay intereses poderosos que precisamente han amenazado este recurso. El nuevo régimen se está prestando para que se deje un vacío, lo que implica que se va a poder explotar este parque nacional con proyectos turísticos y desarrollos que amenazan la integridad de la reserva”, cuestionó.
Por ello, precisó que se debe publicar “el plan de manejo y dejar claro cuál es la nueva área total que va a estar contemplada dentro del parque nacional; mientras eso no se haga, estamos en peligro ante un vacío que permita seguir autorizando lo que antes estaba prohibido”.
También mencionó casos como Ciudad Jaraguá y otros proyectos urbanísticos y agrícolas que, según denunció, han avanzado dentro de áreas sensibles del Merendón, afectando zonas de recarga hídrica y ecosistemas fundamentales. Además, alertó que los principales afectados serán los habitantes del Valle de Sula, debido a la disminución progresiva de los mantos acuíferos y la sobreexplotación del recurso hídrico.
“Ya se está viendo afectado el manto acuífero. La población del valle ha incrementado y hay un mal uso del recurso hídrico, pero la zona de recarga crítica está precisamente al pie del Merendón”, manifestó.
Asimismo, responsabilizó a autoridades municipales actuales, encabezadas por el edil Roberto Contreras, y a administraciones anteriores de actuar en favor de grupos de interés vinculados al desarrollo urbano dentro de la montaña. “En muchos casos han colaborado con intereses particulares que buscan urbanizar zonas donde no debería permitirse ningún tipo de desarrollo”, denunció.
Por su parte, la Asociación Guardianes del Merendón advirtió que, de continuar la deforestación y explotación irregular, la región podría enfrentar una severa crisis hídrica en un período de entre ocho y doce años, provocando escasez extrema de agua, racionamientos, incremento de tarifas e inundaciones más severas.
“No miren hacia otro lado. Si el Merendón falla, serán sus familias las que sufran sed y caos. Exijan transparencia total de los mapas, recuperación real de tierras y medidas urgentes”, señalaron.
La organización también expresó preocupación porque la categoría de Parque Nacional pueda ser utilizada para justificar proyectos urbanísticos y turísticos, en lugar de fortalecer la conservación ambiental.
Finalmente, hicieron un llamado al ICF y a la Alcaldía Municipal para frenar la negligencia y actuar con responsabilidad. “Basta de síndrome del archipiélago y negligencia. La historia y nuestros hijos los juzgarán por lo que hagan ahora. Este tema no es para intereses mezquinos”, concluyeron.