
La Central Obrera Boliviana (COB) declaró un paro general indefinido con movilizaciones desde este viernes, tras un cabildo nacional que reunió a sectores de los nueve departamentos. Según su ejecutivo Mario Argollo, la medida busca respaldar a los trabajadores ya movilizados y exigir una respuesta inmediata a sus demandas.
“Se ha declarado el paro general indefinido movilizado para apoyar a nuestros compañeros movilizados y, si el Gobierno no soluciona de manera inmediata, tiene que dar un paso al costado”, afirmó Argollo.
El dirigente sostuvo que la decisión responde a semanas de protestas y apunta a evitar cualquier interpretación de desmovilización o debilitamiento del conflicto social, en un contexto de creciente tensión con el Ejecutivo. Argollo añadió que la convocatoria también responde al alza del costo de la canasta familiar, el desempleo y problemas en el suministro de combustibles, además de la falta de soluciones por parte del Gobierno.
El ejecutivo de la COB denunció presunto nepotismo en varios ministerios y cuestionó al ministro de Trabajo, Édgar Morales, asegurando que “toda su familia está metida” en esa cartera, y desafió a las autoridades a transparentar las condiciones laborales de mineros y trabajadores rurales.