Cuando el 17 de septiembre de 1984 se estrenó la clásica serie animada “Los Transformers”, el futuro era ciencia ficción; era impensable la empresa de China, Unitree Robotics, que ha sorprendido al mundo con el primer robot mecha, una máquina gigante similar a un “Transformers”, capaz de caminar como humano y moverse en cuatro patas como perro en cuestión de segundos, incluso, derribar muros de ladrillos de un golpe.
Este avance demuestra cómo China se sigue consolidando como líder mundial en robótica, superando a potencias como Estados Unidos, Japón, Alemania y Corea del Sur gracias a su rapidez para fabricar y comercializar robots, entre otras extraodinarias tecnologías jamás vistas antes por la humanidad.
Redacción Central / EL LIBERTADOR
Tegucigalpa. Hace cuarenta años apareció en la televisión aquella historia fantástica de una guerra civil cósmica en el planeta metálico Cybertron. La humanidad viajaba por estrellas lejanas. El conflicto de la serie clásica “Los Transformers” enfrenta a dos facciones de robots alienígenas con la capacidad de transformarse en maquinaria, vehículos o animales: los heroicos Autobots y los malvados Decepticons.
Es así como el mundo llegó a ese futuro en 2025 a través de la robótica en China que avanza rápidamente y sorprende al planeta con nuevos desarrollos tecnológicos. En esta ocasión, la empresa china Unitree Robotics presentó el GD01, considerado el primer “mecha tripulado” del mundo. El término refiere una máquina robótica gigante que puede ser controlada por una persona desde el interior, algo que hasta hace poco solo parecía posible en seríes y películas de ciencia ficción como Transformers.
La compañía asiática, reconocida por desarrollar robots con forma de perros y también robots humanoides, realizó el lanzamiento oficial el reciente 12 de mayo y, según explicó, el robot pesa alrededor de 500 kilogramos con el piloto incluido, equivalente al peso de una ballena azul adulta.
Además, tiene la capacidad de moverse tanto en modo bípedo como cuadrúpedo. Esto significa que puede caminar sobre dos piernas como un humano y, en cuestión de segundos, cambiar a cuatro patas como perro o caballo.
Aparte del tamaño, el GD01 destaca por su fuerza, según las demostraciones realizadas por la empresa, el robot puede derribar una pared de ladrillos de un solo golpe, todo ello controlado por un piloto viaja dentro de una cabina ubicada en el torso de la máquina.