Censura en la Red
Al parecer, el alcance de las destrucciones fue motivo para que Washington se esforzara en limitar la difusión de imágenes satelitales. A mediados de marzo, Planet Labs, con sede en California, suspendió por 14 días la publicación de imágenes para impedir su uso por «actores adversarios» de Estados Unidos. El 5 de abril, Bloomberg y Reuters reportaron que la Administración Trump solicitó a esa empresa y a otras del sector que retuvieran imágenes de «áreas de interés» debido al conflicto. Es que parte del material de Planet Labs difundido en la Red reveló daños en sitios militares estadounidenses.
Reportes sobre el perjuicio a equipos de alto valor —como un avión de alerta temprana E-3 Sentry (AWACS) y un caza F-35— hablan de un patrón más amplio de ataques iraníes dirigidos a capacidades aéreas y de vigilancia. Así, el E-3 habría resultado perjudicado o destruido en un ataque el 27 de marzo contra la base Príncipe Sultán, mientras el F-35 habría sido dañado durante una misión sobre Irán y realizó un aterrizaje de emergencia, mientras que el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) afirmó que tres F-15E fueron derribados sobre Kuwait en un aparente incidente de fuego amigo el 2 de marzo.
- Tras más de un mes de hostilidades, Estados Unidos e Irán pactaron el pasado 7 de abril una tregua de dos semanas que fue prolongada el 21 de abril por Washington.
- Pese al alto el fuego, la situación entre las partes permanece tensa en medio del fracaso de las negociaciones de paz, los intercambios de ataques verbales y el bloqueo naval mutuo a los buques comerciales entre el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
Cuando el conflicto entró su segundo mes, el número de bajas estadounidenses siguió en aumento. Según funcionarios estadounidenses citados por Reuters a finales de marzo, el Ejército de EE.UU. confirmó 13 muertos por ataques iraníes en la región y más de 300 heridos.


Tras la primera oleada, Irán amplió el alcance de sus acciones y en días posteriores comunicados militares iraníes difundidos por medios locales mencionaron como objetivos Camp Arifjan (Kuwait), Príncipe Sultán (cerca de Al Kharj, Arabia Saudita) y la base aérea Sheikh Isa (Baréin), además de referirse de forma general a ataques contra posiciones estadounidenses en Irak, Emiratos Árabes Unidos y el golfo Pérsico. Los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria iraní (CGRI) también afirmaron haber atacado a la Quinta Flota de Estados Unidos y destruido equipo militar de «alto valor».
Reuters citó a un funcionario estadounidense que afirmó que un ataque iraní con misiles y drones el 27 de marzo contra Príncipe Sultán dejó 12 militares estadounidenses heridos, dos de ellos de gravedad, y dañó varias aeronaves; algunos reportes indicaron que entre los aparatos alcanzados hubo aviones de reabastecimiento. Funcionarios estadounidenses y árabes citados por The Wall Street Journal señalaron que el mismo ataque golpeó un Boeing E-3 Sentry (AWACS), una plataforma clave de vigilancia por valor de 270 millones de dólares. El CGRI aseguró que el avión fue «100 % destruido», mientras datos de seguimiento de vuelos de fuentes abiertas indicaron que varias aeronaves de ese tipo habían estado estacionadas en la base en semanas anteriores. CENTCOM no confirmó públicamente la magnitud de los daños.
Medios iraníes reportaron también ataques con drones y misiles contra instalaciones vinculadas con Estados Unidos en Irak, con objetivos en torno a Bagdad y el complejo Victory Base. Reuters informó de un ataque con drones contra una instalación diplomática estadounidense cerca del aeropuerto de Bagdad el 10 de marzo, seguido de nuevos ataques con misiles y drones el 17 de marzo.
Bases de EE.UU. en Oriente Medio
Estados Unidos opera una red de unas 20 bases militares permanentes y temporales en Oriente Medio. La mayor, Al Udeid (Catar), alberga a 10.000 efectivos y funciona como cuartel general avanzado de CENTCOM.
A mediados de 2025, entre 40.000 y 50.000 militares estadounidenses se encontraban en la región, con presencia relevante en Baréin, Egipto, Irak, Jordania, Kuwait, Catar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Esas bases rodean a Irán por el oeste y el sur y cuentan con apoyo naval estadounidense. El 24 de abril, CENTCOM anunció que «por primera vez en décadas, tres portaviones operan simultáneamente en Oriente Medio».


«Acompañados por sus respectivas alas aéreas, el USS Abraham Lincoln (CVN 72), el USS Gerald R. Ford (CVN 78) y el USS George H.W. Bush (CVN 77) cuentan con más de 200 aeronaves y 15.000 marineros e infantes de marina«, reza el mensaje de CENTCOM publicado en X.
Irán describió todas las bases estadounidenses en la región como «objetivos legítimos«. Hasta finales de marzo, entre los blancos atacados —a menudo más de una vez— aparecían:
- la instalación Naval Support Activity (Baréin);
- el aeropuerto internacional de Erbil (Irak);
- la base de Al Asad (Irak);
- el complejo Victory Base (Irak);
- la base aérea Muwaffaq Salti (Jordania);
- la base aérea Ali Al Salem (Kuwait);
- Camp Buehring (Kuwait);
- Camp Arifjan (Kuwait);
- la base naval Mohammed Al Ahmad (Kuwait);
- Al Udeid (Catar);
- la base aérea Al Dhafra (EAU);
- el puerto de Jebel Ali (EAU);
- la base aérea Príncipe Sultán Air Base.
Parte de los ataques fueron confirmados por funcionarios estadounidenses o reportados por medios internacionales, mientras que otros se basan principalmente en afirmaciones iraníes.
Los ataques contra bases aéreas estadounidenses buscan reducir la capacidad de Estados Unidos para realizar operaciones contra Irán y obligar a sus fuerzas a operar desde ubicaciones más lejanas. Las represalias iraníes también se centraron en radares y sistemas de defensa antimisiles, incluidas instalaciones vinculadas a THAAD y radares de alerta temprana en la región. Concluye el articulo publicado por la agencia de medios internacional, RT.