Con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina, las encuestas parecen reflejar una tendencia clara sobre quién ganará el próximo 1 de febrero.
Y es que las empresas CID Gallup y Opol Consultores le dan a Laura Fernández, candidata de Pueblo Soberano, un apoyo de 41% y 40,3%, respectivamente, a la vez que otros candidatos no superan el 9% de intención de voto.
De esta manera, la oficialista podría ganar en primera ronda; es decir, sin ir a un desempate en abril con el segundo candidato más votado para definir al nuevo presidente de Costa Rica.
La ley electoral establece que para proclamarse ganador sin un balotaje, al menos un candidato debe sumar cuatro de cada diez votos válidos.
Las mediciones establecen, además, que el porcentaje de indecisos oscila entre 25% y 34% aproximadamente.
Rivales muy lejos
Este miércoles, Opol reveló que Fernández recibe el 40,3% de respaldo, mientras que 19 candidatos de oposición juntos apenas suman 24,6%.
En esta medición, Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional (PLN), marcha en segundo lugar con una intención de voto de 6,03%, mientras que Fabricio Alvarado, de Nueva República (3,3%), Ariel Robles, del Frente Amplio (3,07%), y Natalia Díaz, de Unidos (2,89%), completan los primeros cinco lugares.
La encuesta, realizada a 3.008 personas con la modalidad presencial, tiene un margen de error de ±2,19 puntos porcentuales y el nivel de confianza es de 95%. La recolección de datos se llevó a cabo entre el 2 y el 5 de enero de 2026.
En el caso de CID Gallup, Ramos tiene un 9% de intención de voto, y Alvarado, aspirante a la Presidencia por Nueva República, conseguiría el apoyo de un 6% del electorado.
Finalmente, Ariel Robles, del Frente Amplio, y Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana, registran un 4% cada uno. Los otros aspirantes tienen un 2% de respaldo o menos. La encuesta se realizó entre el 29 de diciembre de 2025 y el 5 de enero de 2026 a 1.200 personas, con un margen de error de 2,87 puntos porcentuales.
Abstencionismo juega a favor de Laura
Por otra parte, la matemática es simple y clara. Con los números actuales que reflejan las encuestas, entre menos gente vote el próximo 1 de febrero, más fácil será para Fernández ganar en primera ronda.
Es por ello que la calculadora electoral empieza a sumar y estimar proyecciones con el nivel de indecisión actual y el probable abstencionismo.
Dicho de otra manera, no es lo mismo alcanzar dicho porcentaje de votos válidos si solo vota el 70%, 60% o 50% de los electores.
Por ejemplo, en el caso hipotético —pero irreal— de que nadie se quede sin votar, Fernández, o cualquier otro candidato con el suficiente apoyo, tendría que conseguir 1.492.715 votos para ganar sin un balotaje en abril, ya que el padrón electoral asciende a 3.731.788.
Sin embargo, si solo vota el 65% del padrón electoral, suponiendo un 35% de abstencionismo —cifra cercana al promedio histórico—, la barrera baja considerablemente a solo 970.264 votos válidos.
En los últimos comicios, en 2022, cuatro de cada diez electores no participó, por lo que el abstencionismo fue de 40%.
“Un factor que será determinante en esta elección es el tema de la participación electoral. Entre más gente salga a votar, sin importar por quién, más alto será ese 40% de votos válidos necesarios para ganar en primera ronda y, viceversa, si hay poca participación, Fernández tiene más chance de alcanzar el umbral que se requiere para no ir a un balotaje”, expresó Daniel Calvo, analista político.