El concurso de murgas del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria ya conoce que ochos murgas competirán en la final de este sábado en el parque de Santa Catalina. El jurado decidió a la conclusión de la cuarta y definitiva fase, celebrada este jueves, que Los Majaderos, Las Despistadas, Los Nietos de Sarymanchez, Las Traviesas, Los ChachoTú, Los Serenquenquenes, Los Legañosos y, Los Trapasones, por ese orden, compitan por un puesto en el desenlace de la competición murguera en el año del 50 aniversario de la fiesta.
Antes de eso, cinco murgas desfilaron por las tablas del ‘templo’ para presentar sus credenciales como aspirantes a entrar entre los ocho mejores grupos del concurso. Cuando el reloj encajaba sus manecillas a la hora de comienzo del concurso el cielo se puso caprichoso. Las Palmas de Gran Canaria había desafiado durante todo el día este invierno de excepción decretado para los primeros meses de 2026, pero fue pisar Los Star el escenario y caer sobre el parque una fina capa de lluvia que hizo que los menos atrevidos se resguardaran durante la interpretación de la murga integrada por personas con discapacidad. Los Star solo compiten en vestuario pero en cariño de la grada ganan de calle.
Tras un primer tema titulado ‘Stars in black, los murgueros se disfrazaron de superhéroes para el segundo corte. Al frente Los Star está un auténtico superhéroe, Alberto Arencibia. Un tipo que debe tener el secreto para que los días duren más de 24 horas, una fórmula mágica para que sus ocupaciones laborales y familiares le permitan, además, pisar Santa Catalina como murguero de Los Chacho Tú, y dar vida durante ya ocho años a este integrador proyecto que no cuenta con precedentes conocidos en la historia de la fiesta.
Última fase
El concurso puro, el de los que buscaban un hueco en la final, arrancó con unas circenses Lady’s Chancletas elevando los decibelios. Una introducción medida y emocional, que leída en un ‘smartwacht’ en el patio de butacas avisaba de lo que se venía encima la siguiente media hora: «Entorno ruidoso».
‘El circo de la vida’ tuvo una puesta en escena espectacular, con zancudos y ese huracán de confeti tan utilizado durante las fases. Las Lady’s, trabajadas musicalmente por Luisma Muñoz, sonaban extraordinariamente. La letra, como tantísimas del concurso, salpicadas de críticas poco elaboradas, un salto de lugares comunes que para todos los problemas de la vida tenían como solución una crítica a Pedro Sánchez. ‘Ellas’ fue su segundo tema con una temática feminista centrada e hilada sobre datos.
Kikiriniestas fue un momento valle, un descenso en la adrenalina de la fiesta. En su primera canción ironizaron con sus repetidas ausencias en las finales, una forma de asumir por adelantado que no repetirían el sábado sobre el escenario principal de la Fiesta de Interés Turístico Internacional. Su segundo canción, fue un show bienintencionado sobre la vejez y el abandono de los mayores.
Los Trapasones recuperaron al parque para la causa. Es una murga cuyo mayor mérito es hacer realidad uno de los grandes tópicos murgueros: la fidelidad a un estilo. En sus filas hay murgueros con más de un cuarto de siglo de carnavales en su historial. Y han sido miembros de Trapas desde el principio.
‘Premios Los Nuestros’ fue otra muestra de esa lealtad. Un reparto de reconocimientos alrededor de las islas y las tradiciones de Canarias, en plural y sin dejarse a nadie atrás. De isla en isla. Fue entonado como a ellos les gusta. Con el bombo y la caja sonando como si estuvieran en una persecución mortal y con la vena en el cuello de sus murgueros, mucho más cómodos en el formato crítico que nadie en el concurso.
‘Nuestras últimas voluntades’ fue un acto de redención. Yeray Hernández, su director, dijo que en septiembre habían planteado rendirse y, por si acaso, escribieron sus últimas voluntades. Por eso volvieron a cantar como si les fuera la vida en ello porque, realmente, les iba la vida en ello. Descabalgadas del cajón de premios en los últimos años, su brújula sigue marcando en la misma dirección: el rajazo como forma de vida. «Si esta es la última que canto, mejor morir dejándolo todo».
Lo peor es que esa mirada crítica de está contaminada por la inercia de este tiempo, mucho titular sin profundidad. Una sucesión de cartelas en las que nadie pasa del titular para comprender el contexto. Su despedida, ‘Contigo vibro’, es otra de esas piezas que forman parte del patrimonio de la fiesta.
Un huracán en el escenario
La cuarta fase se cerró con la presencia en escena de Los Legañosos, vigentes ganadores del certamen. Los de Carrizal irrumpieron en el escenario vestidos de ángeles. Y su presentación sonó celestial, con la fuerza y la elegancia lírica que caracteriza a los de David Zurita.
‘Un ángel en la ciudad del pecado’ fue su primera interpretación. Y desde ahí pocas dudas quedaban de que ha sido la mejor murga de las cuatro noches en el escenario de Santa Catalina. Incluso, al final de esa canción, hicieron un repaso por murgueros fallecidos, propios y ajenos, y fueron capaces de hacerlo con esa magia que solo sucede cuando consiguen ser nada obvios ni gratuitamente sensibles.
‘Súmate a la fiesta’ fue un espectáculo. Una sucesión de ingeniosas fórmulas matemáticas aplicadas a distintas aristas de la realidad, una lectura social bien hilada y con mucha profundidad. El estado de forma de los de Carrizal es extraordinario, tan musculoso, como su caracterización en la pasada final del concurso.
